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El caso ocurrió en el año
2000
Se realiza el
juicio por el comerciante acribillado de González Catán
El dueño de un
mercado en esa localidad murió de varios balazos * Fue en un intento de robo
a mano armada hace cinco años donde también hirieron al hijo * Hay dos
jóvenes acusados * Ahora se lleva a cabo el juicio oral en San Justo *

Por Soledad Saliola
El juicio por
el asesinato hace cinco años de Jorge Campo, el dueño de un mini-mercado de
González Catán que perdió la vida a causa de los múltiples disparos
efectuados por dos jóvenes delincuentes armados cuando intentaron asaltar el
negocio, empezó a desarrollarse esta semana para determinar los autores del
delito.
El proceso
judicial, que está a cargo del Tribunal en lo Criminal N° 1 de La Matanza
-integrado por los jueces Joaquín Barrenechea, Alfredo Drocchi y Néstor Bue
Roca- tuvo ayer su tercera audiencia donde prestaron declaración dos
testigos de identidad reservada y un vecino de la zona, Ricardo Daniel
Oregón.
De acuerdo a
las investigaciones contenidas en la causa n° 443/2002, el hecho ocurrió el
21 de julio del año 2002 en el mini-mercado “Dani-Mar”, ubicado en la calle
Jorge Newbery 5999 de la localidad de González Catán, a donde se dirigieron
cuatro sujetos, -se presume que uno era menor de edad-. Dos de ellos
ingresaron al local armados, intentaron asaltar y se dieron a la fuga
dejando muy mal herido al propietario del comercio, Jorge Campo, y con
heridas leves a su hijo Daniel Campo.
Según relató
acerca de lo ocurrido el fiscal Guillermo Rafaniello, cuando los
delincuentes entraron al negocio (despensa y carnicería), empezaron a pedir
cosas para distraer a los empleados -familiares de Campo-; en un instante,
se acercan a la caja donde estaba Jorge y le dicen que era un asalto, le
piden la plata, y por alguna razón que no queda clara empiezan a los tiros.
“Hubo muchos disparos, no sabemos cuántos”, mencionó.
En esa
balacera, que dejó múltiples impactos en las paredes, Jorge Campo resultó
gravemente herido con cinco tiros (en el pecho, en el flanco abdominal
izquierdo, upigastrio y dorso de la mano derecha) y falleció luego al ser
hospitalizado, mientras que su hijo fue baleado en una pierna cuando corre
detrás de los sujetos que se estaban fugando del lugar.
Hasta ahora, lo único que
se sabe con certeza es la participación de dos personas en el ilícito
aunque, durante este juicio (al que están habilitados más de 90 testigos),
deberá determinarse si se trata de los imputados Gonzalo Alfredo Salerno
(23) y José Gustavo Perpetto (26).
En el domicilio de Perpetto
(alias pelado), incautaron un revólver calibre 32 con cinco cartuchos
intactos en el tambor, un revólver 22 no apto para disparar, y un cañón de
pistola 9 milímetros desde fue lanzado -como se comprobó- el proyectil
extraído del cuerpo de la víctima.
A Salerno se le
atribuye el delito de “homicidio criminis causa, robo calificado por el uso
de armas en grado de tentativo y lesiones leves. En tanto, Perpetto es
sindicado por el mismo crimen, además del delito de “portación ilegal de
arma de fuego de uso civil).
La defensa,
representada por las doctoras Ana María Almirón (por Salerno) y Rina
Barbieri (por Perpetto), sostiene la no intervención de los imputados en el
hecho. Por su parte, la Fiscalía tratará de confirmar la hipótesis que
apunta a la culpabilidad de estos muchachos.
Al cierre de
esta edición, Rafaniello solicitó al Tribunal un careo entre los testigos de
identidad reservada por hallar en sus declaraciones serias contradicciones.
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