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La pelea en el PJ
Tranquilidad
en el oficialismo e hiperactividad en el
duhaldismo
Por Oscar R. Pettinato
Un llamado del
Presidente Kirchner habría armonizado la sensación de incertidumbre que
había en el balestrinismo * Mientras tanto, una “mesa chica” de duhaldistas
locales se reunió el lunes último para definir estrategias * Ya se habla de
la llegada de “Chiche” para la semana próxima *
Después de que Duhalde
lanzara hace unos días su inocente pedido de no querer ser involucrado en
temas menores como la interna partidaria, lavándose las manos de lo que
aparece como una puja que supera largamente los intereses políticos
provinciales, volvió a dejar la sensación de que está cometiendo errores
forzados.
Si él no está interesado en
la compulsa ni involucrado ¿su línea vive un estado de anarquía? ¿su tropa
no le responde?. Porque en toda la provincia de Buenos Aires, y
particularmente en La Matanza y en La Plata donde tienen asentamiento los
intendentes más rebeldes y ‘alzados en armas’, su gente pretende al mejor
estilo inglés ‘colgar cabezas en el puente’.
El trasfondo de
la idea es que nadie más ose discutir su innegable poder provincial. Ayer,
la mismísima Hilda González de Duhalde acompañada de otro emblemático
duhaldista, Alfredo Atanasoff, dio marco a la inauguración rimbombante de
la oposición a Julio Alak en La Plata.
Y, por si con
esto no bastara, la mesa chica del distrito conformada por Daniel Martínez,
Aníbal Stella, Raúl Mathiú, Juan Carlos Píriz, Rosa “Cuca” Lobo y Jorge
“Catola” Rego distribuyó los subcomandos en todo el distrito y nombró a los
responsables. Fue durante una reunión realizada el lunes por la noche, donde
también se habló de la bajada de “Chiche” Duhalde para el jueves de la
semana próxima.
Por otra parte,
es manifiesto el interés de seguir sumando por lo cual la persecución a dos
dirigentes que se suelen asentar en 20 de Junio es incesante, garantizó una
fuente del sector.
Un bastión difícil de conquistar
Convencido de que en este
distrito se juega la mayor parada, dado que este podría ser el puente y la
cabecera de playa para la toma gradual de su territorio, Eduardo Duhalde
intenta -sin exponerse definitivamente al todo o nada-, asegurar la victoria
en posibles internas o el escarmiento si hubiese unidad.
Asesorado con
algunos informes de la última interna el ¿despreocupado? mandamás
bonaerense sacó conclusiones, obviamente se quemaron con la última almohada
que incineró, pero algunas trascendieron y otras pueden deducirse.
“Raúl Mathiú es
un compañero leal, pero sólo no le alcanza ni para pelear una localidad”.
“puedo sumar al pierrismo que fue mayoría en el distrito”, puede haber
pensado Duhalde aunque esta última maniobra no puede hacerse orgánicamente
porque Alberto Pierri salió de la escena y no se involucraría
comprometiendo sus caros intereses en ninguna alianza formal. Entonces debió
personalmente convocar y permitir el acercamiento de los que estaban afuera
del juego del balestrinismo o podían ser tentados con ofrecimientos
superadores.
Tiró el globo
de ensayo del lanzamiento de la línea Lealtad, pescando las primeras
adhesiones. Después, poniendo énfasis en su interés de destronar a
Balestrini personalmente, logró algunos entusiasmos más. Una vez que
conformó una determinada fuerza dirigencial se abocó a la tarea de
unificarla y horizontalizarla.
Fue ahí donde
se encontró con problemas casi insalvables, los intereses personales de
todos y cada uno de los integrantes. Están los que quieren renovar sus
mandatos, los que necesitan contentar la tropa o los a láteres y, lo que
resulta más problemático, la interrelación en una horizontalidad en la que
nadie confía.
Duhalde habría
comprometido su apoyo para el 2007 al dirigente con menos actuación política
pero con más proyección de buena imagen y logros académicos. Dirigente que
tiene una vieja puja interna con otro de los pesos pesados de los
convocados, del mismo modo que el resto de las individualidades de peso
tiene entre sí.
Esto lo llevó a
diseñar una estrategia intermedia. No pudiendo sentarse él ya que “está por
encima de estas cosas menores” enviaría a la dama y tres acorazados a
instalarse en un supuesto cuadrante en el que dividiría geográficamente el
distrito para sentar en cada sector a un referente de peso.
Se habla de Juan José Mussi
en uno, Baldomero Álvarez en otro, y la insólita presencia de “Juanjo”
Álvarez, al que despegaría en los próximos días de Aníbal Ibarra después de
trascender que el mandatario de la Ciudad de Buenos Aires estaría mucho más
comprometido en el caso Cromañón de lo aparente y que un supuesto video lo
expondría con el mismo resultado negativo que al juez Galeano en el caso
Amia.
Reservando para
el cuadrante más importante a “Chiche Duhalde” que también
según las mismas fuentes se
afincaría en pleno San Justo en las inmediaciones de Juan Manuel de Rosas y
Pichincha.
Estas versiones
aseveraban la instalación para esta semana. Sin embargo, fuentes de esa
línea no desmintieron el hecho pero hablaron de una dilación de no más de
una semana para que se cristalice la invasión duhaldista.
El oficialismo
Los referentes
balestrinistas, que habían mostrado en las últimas semanas cierta
intranquilidad por el movimiento del ‘libro de pases’, volvieron a
tranquilizarse a partir de un llamado que el Presidente Néstor Kirchner
realizó personalmente al intendente comunal -actualmente disfrutando de unas
cortas vacaciones- donde le habría asegurado la mayor tranquilidad
ratificándole su respaldo, aún en una supuesta lista de unidad.
Esa supuesta
lista de unidad, que podría contar con dos factores peligrosísimos, es la
mayor inquietud de un oficialismo local que no duda de su triunfo si puede
jugar por adentro con Solá y con el apoyo de Kirchner. Pero que ve con
preocupación una unidad Duhalde-Kirchner con posibilidad de veto para el
primero o la presión de tener que salir por afuera con el Frente para la
Victoria partido que ya estaría a disposición del felipismo para dar pelea
en las generales sin participar de la interna.
El aporte transversal
Es indudable que el trabajo
de socavamiento que produjo el asistencialismo social atomizado, propiciado
por el gobierno nacional en las estructuras tradicionales del PJ, no sólo
fue dirigido a debilitar a Eduardo Duhalde. También cumplen con la premisa
de un reaseguro con los aliados menos confiable o con los leales más
díscolos.
Luis D’Elía
habría vuelto a “cobrar” por adelantado su inestimable apoyo al Presidente:
más planes, más emprendimientos productivos puestos en empresas, etc.
La CCC salió en
reclamo de mejoras en sus beneficios pero está afilada y lista para aportar
en las urnas su veredicto. Así también se presenta la línea de Carlos Kunkel,
sustentada en La Matanza por Carlos Gdansky, el dirigente metalúrgico y
traccionador de gremios menores que se alinearon bajo su conducción política
gremial.
Al igual que
los intentos de Dante Dovena por penetrar de alguna forma en el distrito.
Después de varias frustraciones políticas y gremiales su armado apunta ahora
a los sectores empresariales encabezados por los del transporte.
Todos se
cuadran, pero en la realidad efectiva ¿cuanto aportarán?. El último
antecedente del más poderoso de todos en las urnas fue tildado de
catástrofe: Luis D’Elia apenas superó el 1 por ciento de los votos de la
provincia de Buenos Aires.
     
La mesa chica.
Dirigentes
Daniel Martínez, Raúl Mathiú, Jorge Rego,
Rosa Lobo, Aníbal Stella
y Juan Carlos Píriz.
La fecha de
internas
El duhaldismo pretende internas en abril pero el
gobernador también endureció su postura esta semana y descartó que la fecha
de convocatoria a elecciones internas en la provincia pueda ser tomada como
moneda de cambio con el presupuesto.
¿Y hoy en La Plata?
Hoy hay sesión en la Ciudad de las diagonales
y el presupuesto sigue siendo el gran interrogante.
Cabe destacar que el jefe de la bancada de
diputados justicialistas, José María Díaz Bancalari, fue internado en el
sanatorio Otamendi el sábado último como consecuencia de la aparición de
divertículos en el sistema digestivo. El también presidente del PJ
bonaerense, llevaba adelante gestiones de mediador en el conflicto abierto
entre el gobernador Felipe Solá y la legislatura provincial, dominada por el
duhaldismo, a raíz de la discusión del Presupuesto 2005 de la Provincia.
La pelea está ahora en un punto harto difícil.
Los duhaldistas, aparecen ante la sociedad en el lugar de quienes impiden
gobernar. Solá perdido por perdido, ya no oculta su decisión de presentarse
por afuera del PJ. “Los partidos políticos han perdido cada día más
vigencia”, dijo su ministro de Gobierno. Era un mensaje claro. El
destinatario, también.
Eduardo Duhalde: “Ya dije que no voy a
ocupar cargos. Mi esposa podría haber sido gobernadora, o vicepresidente.
Decidimos dar un paso al costado. Los partidos, además de nuevas ideas,
tenemos que tener nuevos rostros, porque la gente se cansa”.
Mientras los aprestos
para una guerra sin mayor sentido en estos tiempos se dinamizan: "…Se quitó
al militante la sensación de ser, él también, un constructor de la historia,
para convencerlo de que todo esfuerzo espontáneo y toda colaboración propia
indicaba indisciplina y ambición, con lo que se le quitó estímulo al
esfuerzo partidario; y se impidió sistemáticamente la organización de abajo
a arriba, sustituyéndola por otra de arriba a abajo, con lo que se ganó una
apariencia de orden incapaz de enfrentar la arremetida de los
acontecimientos, pues se cegaron las fuentes de la contribución voluntaria y
apasionada al convertirse los militantes en meros espectadores a la espera
de la gracia./ Fue así que los combatientes resultaron sustituidos por
pensionistas del poder…" (Fragmento de "Los profetas del odio" por Arturo
Jauretche- A. Peña Lillo editor- 1973)
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