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INFORMACIÓN GENERAL A dos meses de asumir como ombudsman Caprino: “Yo era una de las que más trayectoria tenía”
Atrás quedaron los meses en los que se planteó un prolongado debate sobre el proceso del que surgiría el nombre del primer ombudsman del populoso partido de La Matanza. Hoy, la siempre polémica Silvia Caprino luce su cargo en un reducido despacho ubicado frente a la oficina que utilizan los concejales del Bloque Justicialista en el nuevo edificio del Concejo Deliberante, donde desde hace algunas semanas pone en marcha la resolución de los primeros casos. Claro que, en pocos días, estrenará nueva sede, pero no muy lejos de allí. Por ahora, la defensora debe conformarse con resguardar la intimidad de su diminuta oficina mediante la utilización de un biombo. Pero la escasez de espacio no parece ser algo que logre borrar una contenida sonrisa que a cada momento busca aflorar de su rostro y deja entrever que hasta el momento sus aspiraciones marchan sobre ruedas.
¿Cuándo supo que iba a ser ombudsman? Yo me enteré el día que vine a la sesión y los concejales me votaron, nadie se entera antes.
Pero antes de la sesión hasta sus competidores vaticinaban el resultado... Había rumores de que yo tenía alguna preferencia por parte de los concejales...
¿Y por qué se dio esa preferencia? Yo era una de las que más trayectoria tenía en áreas del Municipio, esa fue de alguna manera una ventaja respecto de otras personas a las que no se las vio gestionar.
Caprino se ve distendida y no pierde la compostura. Sin embargo, la sonrisa es ocultada por unos segundos y un respiro hondo entrecorta el diálogo con NCO cuando una pregunta logra incomodarla.
¿Cómo se contrarresta que se diga que su cargo fue un pago político? A mí nadie me hizo ningún pago político. Yo respeté las reglas del juego, toleré algunas calumnias y aquí estoy haciendo lo que tengo que hacer.
Sus respuestas son contundentes y la titular de la flamante Defensoría del Pueblo no se deja intimidar. Rápidamente se relaja y trata de demostrar que en su nuevo cargo encontró su vocación.
¿Por qué quería ser Defensora del Pueblo de La Matanza? Me parece un desafío ser la Defensora del Pueblo de La Matanza y me encantó ser la primera. Es un espacio institucional muy interesante para resolver problemas donde todos los trámites tienen que ver con defender la demanda de la gente que no sabe adónde ir porque ya agotó todas las instancias administrativas. En este lugar buscamos la desburocratización. Caprino se queja de algunos inconvenientes que existieron a la hora de poner en marcha el organismo: “Tuvimos que empezar a trabajar y al mismo tiempo montar una oficina porque no teníamos nada”. Por otra parte, detalla que desde que comenzó la atención a la población a fines del año último se registraron unos doscientos casos, y según señaló, se resolvió el 50 por ciento de los problemas. En tanto, explica que la Defensoría “hace de mediadora entre las partes salvo que el tema esté o sea judicializado”. Cuando el damnificado llega a la su oficina, llena un formulario explicando los motivos de la denuncia y debe llevar su DNI dejando una fotocopia del mismo. En tal sentido Caprino aclara que el organismo no puede intervenir de oficio salvo que se trate de una problemática colectiva. Así la Defensoría da sus primeros pasos y a Caprino lo único que parece desvelarla es optimizar las tareas de manera acorde con el presupuesto anual del organismo que es el 0,1 por ciento del presupuesto municipal. Pero eso, eso tampoco le borra la sonrisa. |
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