Por la preservación de monumentos 

El primer monumento dedicado al periodismo en La Matanza


 

“...Si bien todos los años, el día 7 de junio se hace allí el acto central de homenaje a los periodistas, una sola vez se llenó la Plaza: el día en que NCO realizó el homenaje a José Luis Cabezas con una noche de antorchas...”

Por Alfonso Corso.-

 

El 18 de noviembre del año 1968 falleció en Buenos Aires don Costantino Del Esla. Se apagaba así una vida dedicada íntegramente al periodismo, una vida que se había abrevado, y esto muy pocos lo recuerdan en ese otro maestro que se llamó Baunic.

Don Costantino, que había vivido una gran parte de su vida en La Matanza, para ser más precisos en la vieja casona de la calle Matanza, había nacido en España en el mes de junio del año1908, y en el fragor de la primera guerra mundial, la familia se trasladó a Buenos Aires, y más precisamente a San Justo donde contrajo matrimonio con la querida vecina Mabel.

            Su consubstanciación con el pago matancero se vio reforzada por la gran cantidad de amigos que se iban nucleando a su vera: Carretero, Arieta, Eizaguirre, nuestro querido e inolvidable Yaco -que fue el que lo guió hacia las letras populares-, Nicora (el descendiente del amigo del doctor Tomas Peron), su afectuoso Adlater “el Becca” y liminar Martínez.

A principios de la década del ‘20, la nostalgia de las tierras hispanas hace retornar a España a la familia Martínez y con ellos parte también Constantino. Lo encuentra la Guerra Española en la flor de su juventud y desde allí traba amistad con varios miembros de la familia de los Mitre y es así que al finalizar la guerra civil en su patria de origen, vuelve a Buenos Aires que ya había “regado” con infinidad de notas dramáticas pero enormemente sencillas en su dolor.

No debe extrañarnos entonces que se una en una franca amistad con el duo Limba-Valmaggia y menos aún nos debe extrañar que al decidirse construir en La Matanza el primer monumento en el mundo dedicado a los periodistas, el mismo se hace con el nombre de Constantino como guía.

Los que estuvimos el día de la inauguración nunca olvidaremos las palabras de don Santos Valmaggia (1) y, no olvidaremos sus palabras al recordar a Costantino que había adoptado como lema la expresión: “un escrito que no sirva para clarificar, una expresión que no sirva para hacer el bien, y una frase que no se nutra en la verdad documentada hace despreciable al que las emplee”. ¿Y alguien las recuerda?.

Pero volvamos al monumento, el mismo al inaugurarse (2), estaba ubicado a unos 40 metros de la ubicación actual, constaba de un sólo cuerpo y su orientación era inversa a la de hoy, vale decir que estaba cerca del alambrado del ferrocarril y la cara apuntando hacia las vías. Años más tarde, al trasladarse, se lo ubica mirando hacia la calle, con la espalda hacia la vía y con 3 cuerpos.

            Aquel día inaugural, la plaza recibió la bendición del párroco don José Francisco Marcón y, entre otros,  habló el coronel Bidondo (afamado y culto historiador, miembro de la Academia Nacional de la Historia). Habló Valmaggia en representación de ADEPA y del Diario La Nación y Fernández del Círculo de la Prensa. Hablaron miembros de A.P.O., estuvieron con sus palabras los periodistas de la zona (en esos momentos una veintena) pero no queremos dejar de citar las palabras que publicara en Crónica el 25 de noviembre de 1970 don Américo Barrios: “...el periodista es vocacional y carece de relojes, para ser periodista, quien lo es, hizo votos de pobreza, por eso resulta emocionante que la Municipalidad de La Matanza haya inaugurado en San Justo oficialmente y con todos los honores la plaza del Periodismo. Creemos que es la única plaza del periodismo que existe en el mundo y es emocionante este homenaje que oficialmente se le ha rendido al periodismo...”

            En ese monumento están los nombres de los periodistas que ya se fueron de este mundo y entre los primeros inscriptos está Escurra, oriundo que trabajaba en La Nación y falleció en Saigón en misión de guerra; los periodistas de Crónica, don Costantino, Martínez y una pléyade de sufridos periodistas de La Matanza en un monumento que espera ver los que aquí se desempeñaron y que aún no han sido recordados. 

 

(1)Valmaggia, abogado y periodista, profesor universitario, profesor de francés, profesor de la escuela de periodismo, secretario general de redacción de “La Nación”, presidente del Círculo de la Prensa, presidente del Círculo de Profesores Diplomados de Enseñanza Media y por sobre todo amigo de La Matanza.

 

(2)Se inauguró en el segundo aniversario de la muerte de don Costantino, el día 18 de noviembre de 1970 a las 11 de la mañana.

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