|
Sacó a la luz la falta de controles y previsión Tragedia en Cromagnón desató una psicosis por la seguridad
Las secretarias de seguridad junto a los organismos de control, incluido la AFIP se lanzaron a la búsqueda de irregularidades en todo local donde se pudieran concentrar un gran número de personas. Shoppings, supermercados, restaurantes, boliches, bailantas, estaciones de servicio y otros fueron el blanco a perseguir. Muchos de estos locales fueron clausurados. La realidad tendría que haber sido otra. Quedó en clara evidencia que bajo la vista de la sociedad y de los organismos que los que ésta cuenta para su cuidado, existían a diario una serie de peligros que nadie tomada en cuenta. En Capital Federal, los controles obligaron a suspender las actividades de varios locales de baile, pero en pocos días se sumaron cierres de exclusivos centros comerciales, hipermercados, milongas de tango, cines y teatros con décadas de funcionamiento y hasta otrora inofensivos peloteros, entre otros. Municipios del conurbano como Lanús y La Matanza adhirieron a la medida de la Capital Federal y suspendieron sus discos, pero no faltaron clausuras en zonas muy alejadas de Buenos Aires, como la ciudad jujeña de San Pedro, la tranquila Monte Hermoso en la costa atlántica, o Resistencia y Santa Rosa, por ejemplo. Según algunos datos surge que se clausuraron más de 200 locales bailables en todo el país, mientras que casi 1.000 fueron inspeccionados en cada balneario lleno de turistas, para intentar dar tranquilidad. Por ejemplo, en Córdoba, el intendente Luis Juez no pudo almorzar el 10 de enero en el restaurante La Mamma, porque fue clausurado pese a su presencia. En Capital Federal, como se anularon las habilitaciones de los locales bailables no podía haber clausuras en discos, por lo que las inspecciones derivaron en el cierre temporal de los shopping Liniers y Village Recoleta, siempre en forma preventiva hasta subsanar lo exigido. En Bahía Blanca, para el 12 de enero ya había 18 clausuras y La Plata era una de las ciudades más activas en la ola de cerrar locales bailables y bares. Mar del Plata clausuró cuatro hoteles al final de la primera quincena de enero y en La Plata se cerraban colonias de vacaciones, mientras que en Capital Federal "cayó" el Bingo de la calle Lavalle. La prohibición limitadas a los "locales de baile" se extendió de hecho en Buenos Aires a las milongas pese a que muchas funcionaban en clubes, por lo que los organizadores de ese rubro se movilizaron y consiguieron un permiso especial para funcionar desde fin de mes. Las demandas de seguridad hicieron subir los precios de los matafuegos en todo el país. La ola de clausuras fue calificada muchas veces como mediática, pero a fines de enero, el nuevo secretario de Seguridad porteño, Juan José Alvarez, dijo que los controles se iban a extender en la ciudad para abarcar aspectos laborales, previsionales e impositivos.
Reunión de trabajadores de Infosic en Trabajo
La Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA), junto a la Comisión Interna de Infosic se reunirán mañana, a las 11, con el Ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada, para reclamarle que haga cumplir la Conciliación Obligatoria al empresario Sergio Bartolomé Szpolski, propietario de la agencia de noticias. A tres semanas de producirse el dictamen de la cartera laboral, Szpolski no acató la medida ministerial, que lo obliga a reincorporar a los 25 trabajadores de prensa despedidos y a regularizar las actividades laborales dentro de la empresa. La UTPBA y los trabajadores de Infosic continúan con su plan de acción por el mantenimiento de la agencia y en defensa de cada uno de los puestos de trabajo.
|
| Ir arriba |