A través del “Programa Escuelas Abiertas en Verano” 

Miles de chicos bonaerenses veranean en las escuelas


 

Este año participan chicos no escolarizados * Un cine móvil y un trailer informático recorren los colegios * Siguen funcionando los Patios Abiertos los fines de semana *

    

Los chicos más humildes de la provincia de Buenos Aires impedidos de acceder a una colonia o veranear en la costa, tienen una buena opción para no dejar de divertirse durante estas sofocantes vacaciones.

            La escuela Nuestra Señora del Carmen, en San Fernando, es sólo uno de los 2.300 establecimientos que conservarán sus puertas abiertas hasta el 11 de febrero, como parte del programa Escuelas Abiertas en Verano que desde el 2000 promueve la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE).

En ese colegio, unos 100 chicos, de entre 5 y 14 años, llegan temprano todas las mañanas, atraviesan corriendo el doble enrejado que separa a la escuela del exterior y, durante unas tres horas, la pasan bien.

En total, más de 250.000 niños de toda la provincia de Buenos Aires participan de ese programa cuyo objetivo es “cubrir las necesidades nutricionales, garantizar actividades recreativas y realizar acciones de control de la salud”, según dijeron los organizadores.

El año último eran 2.000 las escuelas bonaerenses que permanecían abiertas durante la temporada estival. Pero la novedad más importante de este año es que también pueden concurrir chicos no escolarizados. Así se intenta lograr su posterior matriculación y permanencia en el colegio.

“El programa es muy importante para los chicos que vienen a nuestra escuela, ya que un 80 por ciento de ellos vive en el barrio San Roque”, contó María del Carmen González, directora de la escuela de San Fernando. En esa zona sumamente humilde -que ella prefiere no llamar villa- las necesidades básicas de las familias se encuentran insatisfechas y sólo sobreviven merced a los planes Jefas y Jefes de Hogar.

Son varios los chicos de los que concurren, según cuenta la directora, que presentan signos de desnutrición. “El problema es que les falta una cultura de la comida -contó Susana Castilla, prosecretaría de la escuela-, sólo saben comer sopa y guiso y ante una comida más elaborada en general tienden a rechazarla”.

En esta época de tanto calor, se levantan y al no tener nada que hacer, cuentan con la posibilidad de concurrir a la escuela en donde toman su copa de leche, juegan en los distintos talleres y reciben un almuerzo digno.

Cerca de las 10, después del desayuno, los pibes se dividen en tres grupos. Algunos van a la ludoteca, un aula convertida en salón de juegos de mesa; las nenas ocupan otra clase que oficia de taller de costura, y los más grandes, unos 40, corren hacia el patio donde el profesor de educación física del colegio, Jorge Schuth, les organiza distintos deportes.

La DGCyE también coordina otras actividades en los colegios durante estas vacaciones. Dos cine móviles ya han comenzado a recorrer varias escuelas del conurbano bonaerense; colegios de La Matanza, Ituzaingó y Wilde fueron las primeras paradas, donde los chicos esperaban ver en pantalla grande la película prometida: Patoruzito.

La EGB N° 107 será la primera parada del trailer informático, un vehículo que funciona como aula móvil, equipado con 12 computadoras y con una antena satelital que permite conectarse con Internet. El trailer comenzará hoy a visitar escuelas.

Si bien los docentes y directivos destacan las bondades del programa de verano, también señalaron que, con muy poco esfuerzo, podría perfeccionarse. “No se necesita mucha plata para mejorar las cosas. El consejo (municipal de educación) tendría que visitar las escuelas y ver qué materiales se necesitan de acuerdo con el proyecto que presentó cada institución”, sostuvo María del Carmen.

Liliana Ibarra, a cargo de la escuela EGB N° 8, de Wilde, señala además que si bien “este año el programa es más completo y está más organizado muchos de los chicos que asisten a mi escuela viven en la zona de Quilmes, a más de veinte cuadras, y ante la falta de un boleto estudiantil más económico durante el verano vienen caminando y llegan cansados”.

También sigue funcionando, en enero y febrero, el proyecto Patios Abiertos, en el que más de 110 escuelas desarrollan actividades variadas durante los fines de semana. Cincuenta chicos de la EGB N° 55, de Avellaneda, por ejemplo, organizan todos los sábados una murga, color celeste y blanca, que ellos mismos bautizaron “Los rebeldes del 55”.

Uno de los principales beneficios de esta actividad para Sara González, la docente a cargo, es “aprender a trabajar en grupo, asumir ciertas responsabilidades y una actitud solidaria”.

A lo largo de 2005, como parte de las modificaciones anunciadas por el director general de Cultura y Educación, Mario Oporto, se prevé la extensión de este programa de los fines de semana a más de 500 escuelas.

 

También en la ciudad

 

En la ciudad de Buenos Aires, la Secretaría de Educación promueve un programa similar al de Escuelas Abiertas: Recreo de Verano. Son 120 los establecimientos que permanecerán abiertos, también hasta el 11 de febrero, para recibir a 33.000 chicos (casi 10.000 más que el año pasado).

Los niños, de entre 3 y 18 años, reciben una comida y concurren a uno de los 15 clubes que participan de la iniciativa. Allí realizan juegos y practican deportes, hacen actividades plásticas, teatro, expresión corporal, música y danza y todos los días van a la pileta. 

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