INTERES GENERAL
 

¿Mantener fuentes de trabajo al costo de la calidad de vida?
S.A.F leuda la impotencia


         Una fábrica de levadura deteriora la calidad de vida de impotentes vecinos de Virrey del Pino *  La planta tiene una larga lista de irregularidades denunciadas a diario * La impunidad y la soberbia infló la paciencia de vecinos y funcionarios municipales * Ya se habla de una posible clausura *   

El fino equilibrio entre mantener las fuentes de trabajo o transformar el distrito en una Ceamse gigantesca es la disyuntiva con que se enfrentan a diario los vecinos de varias localidades del distrito y los funcionarios municipales.
           No hace un mes que un caso similar a S.A.F. movió a la Dirección de Industrias a emplazar a un empresario de González Catán  para que regularice su precaria condición de emplazamiento y funcionamiento, después de que el propio intendente y el HCD detuvieran una zonificación que hubiese avalado una impunidad que lleva treinta años.
           Residentes de la zona de Virrey del Pino –en las calles Pumacagua, Corvalán y Osorio-, cansados de gestionar ante la empresa, tomaron la iniciativa de juntar firmas y enviar notas a distintos organismos municipales.
           Allí piden que las irregularidades de la fábrica S.A.F Argentina encuentren pronta solución para que “deje de emanar los olores nauseabundos de los desechos químicos de los productos que allí se fabrican”.
            Lugareños aún de zonas más alejadas al perímetro confiaron a este Diario que el peor castigo lo sufren los fines de semana que es cuando la empresa a resguardo de inspecciones y de protestas vecinales acentúa la actividad de arrojar los desechos a cañerías que desembocan en dos piletones a cielo abierto de grandes dimensiones. 
            En un principio los desperdicios eran volcados en un zanjón a cielo abierto en el campo donde se clausuraron las dos calles, según consideran los vecinos, para que no se viera qué era lo que allí se arrojaba. Cuando los habitantes presentaron a la empresa sus quejas por el olor “putrefacto penetrante e inaguantable” que emanaba, comenzaron a destinar los residuos a los piletones, pero la situación no cambió.  
            Por otro lado, vecinos que solicitaron reserva de identidad señalaron: “estamos atemorizados, presionan a todo el que se queja y al no obtener respuestas de nadie muchos se cansan y venden a precio vil sus propiedades”.
            “Tiene un verdadero ejército privado que resguarda nuestra calle de la que se apropiaron y no permite el paso de nadie ajeno a la empresa, lo que transforma esto en un disparate, son tres años de quejas permanentes sin ningún resultado y cada vez se amplían más”, agregaron indignados, a la vez que manifestaron que “ahora dicen haber comprado campos en la localidad vecina de Cañuelas donde como solución para nosotros prometen arrojar los residuos ‘para que engorde la tierra’ (Sic)”.
             “Lo que no dicen  es que para ello deben atravesar con cañerías el río Matanza, si están en capacidad de tamaña infracción y de exportar desechos a otra localidad que no podrán hacer o qué les podemos importar nosotros”, se quejaron.     

Otro peligro latente  

Si bien no se pudo averiguar el fin, en el predio crían ganado bovino y, otra de las denuncias alarmante, es que cada vez que un animal muere por cualquier circunstancia lo sacan del campo para arrojarlo fuera de su perímetro lo que produce que mucha gente carenciada faene in situ y se lleve la carne para consumo humano con los riesgos que tal actitud conlleva.              

Foco infeccioso  

            Desde que la planta se instaló hace tres años, no sólo el olor “que impregna cualquier habitación”, dijeron, invadió los hogares; en el lugar empezaron a pulular de una manera inusual ratas y moscas.
            A esto se sumó que, para muchos, hasta el agua de la zona cambió de gusto y, lo que es peor aún, hay personas y niños que desde hace un tiempo vienen percibiendo a menudo molestias estomacales, irritación en ojos y nariz y ciertos problemas respiratorios, que aunque todavía no han confirmado su origen no descartan que sea el medio ambiente quizás infectado el que esté produciendo esto.
         

Lo que se viene  

            Fuentes allegadas al ejecutivo municipal confiaron ayer a este Diario que la Dirección de Industrias ya tomó conocimiento del conflicto por lo que se realizó un relevamiento que no satisfizo las expectativas de los funcionarios.
          De esta manera, se prevé un accionar similar al que tuvo la intendencia con la molienda de huesos Vásquez e hijos de Villa Scasso a la que intimaron y emplazaron para que regularice -en un plazo no mayor de sesenta días- las falencias bajo apercibimiento de llegar hasta la clausura del establecimiento.
 

Ir arriba