Dijo que las comisarías los contaminan más
Giannetasio pidió “espacios dignos” para los menores que cometen delitos


La vicegobernadora bonaerense, Graciela Giannettasio, reclamó ayer que los menores que cometieron delitos no sean "detenidos en dependencias policiales, sino en espacios dignos". "Trabajamos en una legislación para el tratamiento de menores en infracción a la ley penal, y para que delinquir con menores no signifique impunidad", advirtió la titular del senado bonaerense.

Giannettasio, quien participó de los actos por el centenario de Arribeños, una localidad de cuatro mil habitantes del partido de General Arenales (a 350 kilómetros de la Capital Federal), resaltó la importancia del proyecto de ley de protección integral de los derechos del niño y el adolescente, que tomó estado parlamentario la última semana en la Cámara Alta provincial.
          "No queremos menores detenidos en dependencias policiales sino en espacios dignos, porque nuestros menores en infracción de la ley penal se contaminan más en las comisarías", afirmó.
           Según la vicegobernadora, "el instituto (de menores) es el primer camino hacia la infracción de la ley penal, y cuando un menor ingresa al instituto por infracción a la ley penal, el segundo destino es la cárcel". "Tenemos que trabajar mucho para perseguir el delito", sostuvo la vicegobernadora, para quien, en la provincia "se agrava la actividad de adultos que utilizan menores, para garantizarse impunidad, ya que los menores no pueden ser sometidos a proceso".
           "Debemos generar sistemas de protección para la infancia que sean previos a la infracción a la ley penal. Esto quiere decir acudir cuando todavía podemos salvar a un menor, evitar el instituto, ayudar a la familia, pensar en ella, en actividades que tengan que ver con reinsertarse -quizás- en una familia diferente pero -fundamentalmente- impedir la institucionalización", agregó.


En todo el mundo
Asesinan más de 100 periodistas en 2004


Periodistas nicaragüenses participaron en una ceremonia en memoria de Maria José Bravo, periodista de un diario de ese país, quien fue asesinada el pasado martes nueve de noviembre en la ciudad de Juigalpa, Chontales, al sureste de la capital nicaragüense * 

Más de 100 periodistas han sido asesinados desde comienzos de enero, convirtiendo a 2004 en el año más mortífero para los reporteros en una década, dijo un grupo internacional que defiende los derechos de los trabajadores de prensa.
          La reciente matanza de tres periodistas en Costa de Marfil, Nicaragua y las Filipinas colocó el total de asesinatos en lo que va del año a 101, de acuerdo con un comunicado de la Federación Internacional de Periodistas.
          “El 2004 se ha convertido en uno de los años más sangrientos que se tengan registrados”, expresó Aidan White, secretario general de la federación.
          “La crisis de seguridad en el sector de las noticias ha alcanzado un nivel intolerable y debe ser atendida de manera urgente”, sostuvo.
           La organización informó sobre 83 asesinatos de trabajadores de prensa en el 2003 y 70 en 2002. El año más mortífero para los periodistas desde que la organización comenzó a compilar sus informes anuales, en 1988, fue 1994, cuando fueron asesinados 115, entre ellos 48 durante el genocidio de Ruanda.
           La más reciente víctima de este año fue Gene Boyd R. Lumawag, editor de fotografía de la agencia de noticias independiente MindaNews, de Filipinas. Fue atacado a tiros en la cabeza cuando se dirigía a tomar una fotografía del atardecer en la ciudad de Jolo, al sur del país.
           El jueves, María José Bravo, periodista de 26 años del diario La Prensa de Nicaragua fue atacada a disparos y murió mientras cubría protestas relacionadas con las elecciones. Un ex alcalde fue arrestado por su presunta relación con el asesinato.
            El editor de Bravo dijo que la periodista había recibido recientemente amenazas de activistas de partidos políticos.
            En Costa de Marfil, Antoine Masse, reportero del diario oficialista Le Courrier d’Abidjan, fue asesinado el siete de noviembre mientras cubría una confrontación entre el Ejército nacional, manifestantes y las fuerzas francesas, al oeste de Abidjan.
            “Todas estas muertes son recordatorios de gran impacto sobre el precio que los periodistas y el personal de los medios paga cada día por la libertad de prensa y la democracia”, manifestó White. “Debemos renovar nuestros esfuerzos para terminar con este ciclo de violencia”.
             La federación remarcó también los peligros que existen en Irak, donde 62 periodistas han sido asesinados desde el comienzo de la invasión, en marzo de 2003.              La organización agrupa a sindicatos de periodistas de más de 100 países.
 

Ir arriba