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INFORMACION
GENERAL
Otorgó un total de 20
mil pesos
El Municipio entregó
subsidios a entidades de bien público

En esta oportunidad fueron
beneficiarias unas nueve instituciones matanceras * Destinarán el dinero
para la ampliación de los establecimientos * Los proyectos fueron elegidos
por “seriedad y necesidad” *
Distintas
instituciones de bien público de La Matanza recibieron ayer subsidios, por
un monto total de 20 mil pesos, otorgados por el Municipio para la
concreción de sus emprendimientos sociales.
El intendente de La Matanza, Alberto Balestrini, encabezó ayer
junto a la diputada provincial Juana Rosa Medina, el acto de entrega de esos
subsidios a instituciones de bien público del distrito, en el Salón Malvinas
Argentinas del Palacio Municipal.
Este beneficio por miles de pesos corresponde a una primera
etapa de entrega de subsidios que el Gobierno de la Provincia de Buenos
Aires otorga a los legisladores, quienes a su vez, transfieren a entidades
intermedias que presenten proyectos merecedores de esa ayuda económica,
según su importancia social. Las entidades beneficiadas en la
oportunidad fueron: la “Junta Vecinal 12 de Octubre” de Gregorio de
Laferrere; los clubes social y deportivo “Defensores de Junín” y de Villa
Madero; y “Proyecto Nacional Los Niños del 2000” de Rafael Castillo.
Entre los establecimientos favorecidos estuvieron también la
“Sociedad de Fomento 17 de Agosto” de Isidro Casanova; la “Casita de los
Niños” de Virrey del Pino; y las asociaciones cooperadoras de las escuelas
de Educación Media N° 10 de Villa Celina, N° 123 del Barrio Los Manzanares,
y N° 164 de Ciudad Evita.
Según mencionó el jefe comunal, dichas instituciones
resultaron adjudicatarias porque presentaron proyectos para la ampliación de
escuelas y la construcción de nuevas canchas de fútbol y de básquet
“necesarias para que nuestros chicos tengan un lugar adecuado para
desarrollar actividades deportivas que seguramente lo alejan de la droga”,
dijo. Además aclaró que “se han privilegiado estos casos porque la niñez
para nosotros también es un tema fundamental” y “se han verificado la
seriedad y la necesidad del proyecto”
Asimismo, explicó que una vez presentado el proyecto -donde se especifica la
inversión del dinero que reciben- deben rendir cuentas
acerca de la utilización de los fondos para el fin que fueron solicitados.
Luego, verificado el emprendimiento, “vamos a gestionar otros fondos para
poder colaborar con esta tarea tan necesaria”, aseguró.
Durante el acto, Balestrini se dirigió a las organizaciones
presentes: “Le damos el mayor de los reconocimientos desde el Municipio,
porque gracias a ustedes no pasan cosas mucho peores en La Matanza, porque
se ponen al servicio de la comunidad como nadie mejor que ustedes lo saben
hacer”, pronunció.
Al finalizar, expresó su agradecimiento “en nombre de
todos los vecinos a su función”, y les recomendó que “sigan para adelante
porque el país está viviendo tiempos mejores; los políticos nos equivocamos
mucho, estamos tratando de corregir los errores, hoy el Presidente y el
gobernador nos están dando muestras acabadas de que aquellas necesidades que
tiene La Matanza empiezan a ser una realidad”.
Trabajo cooperativo
Una tarde en la panadería
del MTD de La Matanza
Por Rubén Reiri y Jorge
Lasarte.-

El lugar es un salón de
ocho por diez pasos; piso de cemento alisado, color rojo con algunas
rajaduras; paredes blanqueadas y techo de chapas sin cielorraso y con
suficiente ventilación; tres ventanas ciegas dan a la calle y otra a la
galería cubierta, por donde transitan todos los que entran y salen del
CEFoCC; un espacio de tres por cuatro que contiene a esta ventana está
encerrado por cortinas marrones que determinan el lugar de venta, por el
cual se despacha lo producido al barrio; en el lugar se pueden apreciar
sobre una larga mesa y protegidos: dulces, frutas abrillantadas, pasas de
uva, azúcares, huevos, margarina, grasas, libros, esencias, una radio,
licores y una bolsa de maicena, productos que se utilizan en la elaboración;
en la mesa central. Dos compañeros toman mate rodeados de aromas a pan
caliente, facturas recién horneadas, resaltando la vainilla y el agua de
azahar de las cuatro bandejas con pan dulce que esperan entrar al horno de
leña que está en el patio. Los dos tienen la cabeza cana, uno pisa los
cincuenta y el otro le falta poco para los sesenta y cinco, sin embargo
tienen proyectos… a pesar de los tiempos que corren, estos son comunes,
junto a otros compañeros que trabajan en otros emprendimientos.
Después de amasar, sobar, cortar y hornear, matean y despachan a los vecinos
el pan a los precios que puedan pagar, conversan recordando el pasado y
pensando en el futuro.
Dos hombres que su tozudez por vivir no se permitieron entregarse a la
muerte, como pretendían cuando los descartaron de su rol en la producción.
Dos ex metalúrgicos, venidos a panaderos, para satisfacer su necesidad de
trabajo y la de brindarse a sus pares, produciendo productos de primera
calidad con valores accesibles al barrio, dejando de lado la lógica de la
acumulación por el beneficio de saber que muchos niños acceden al pan, a las
facturas o a las galletitas con la merienda que se sirve en el Jardín
Comunitario Raoul Wallenberg que funciona en el CEFoCC supervisado por
nuestras maestras jardineras con rostro humano y paciencia.
Muchos otros perdieron la cultura del trabajo y desarrollaron la del sálvese
quién pueda, resignando los valores que sostienen a una sociedad como es la
solidaridad. La responsabilidad recae seguramente en los que se compraron y
se aprovecharon del Modelo Neoliberal sin importarle que le sucedía al resto
de la sociedad. Hoy ese resto lucha con mucha dificultad por salir de la
cultura de la sobrevivencia, tratando de recuperar la cultura del trabajo.
En la mesa, la conversación gira sobre el empleo y el trabajo del pasado.
Empleos en: SADE, Amfler, CBS Columbia, Cymer, Marshall, Ingenieria Roca,
Estampar, Servas, Telfix, Olmatic, Carrocerías Guaminí. ¿Tantos empleos para
qué?
Por el contrario el trabajo tiene un sentido distinto al del mero empleo,
dignifica al sujeto porque mantiene su relación con la transformación de los
elementos que es casi natural. Desde los comienzos de la humanidad la mano y
la materia nacieron juntas.
Debieron estar locos los que pretendieron separar al hombre del trabajo.
Hablamos del trabajo digno, aquel que distribuye los excedentes en forma
equitativa , en nuestro caso el que nos remunera una vez cubiertos los
compromisos con los niños del jardín; es el único que hoy reconocemos, el
trabajo autogestivo y solidario, es ese el trabajo digno del que hablan
mientras matean y despachan. El que pudieron construir solos pero juntos,
con muchos tropiezos, poniéndole el cuerpo cada vez que se fundían, una y
otra vez, el cuerpo al trabajo y la cabeza a cuanto taller o curso de
gestión se cruzara: con Poleas, “Reinserción laboral y costos”; con Alfredo,
el sistema “Kaisen”; con el Foro de Cooperativas de La Matanza, “Gestión”;
en Apymes: “Foda” y ahora con Giardino, “Costos”.
Van hacer las cuatro de la tarde y está por comenzar la feria, ya no hay
tiempo para el mate tranquilo, sentado. Se agolpan en la ventana y compran
pan, facturas, bizcochitos, casi todos horneados esa misma tarde,
agridulces, pan casero, más pan, más facturas, así hasta que se acaba todo
temprano; mientras tanto se planifica la producción de mañana. ¿cuánto pan?,
¿cuántas facturas?, ¿cuánto de todo?
Ahora si ya no hay tiempo para el mate, uno despacha y el otro empieza a
amasar, hay que comenzar temprano porque la elaboración es artesanal. A los
aromas de vainilla, agua de azahar y pan caliente, se suma el de la harina
mojada y el de la levadura.
Los niños del jardín se van, alguno pasa por la ventana, salta y saluda con
un ¡Chau panaderos!
En la mesa se amaza el pan y también sueños. Sueños y deseos tozudos que
permitieron mantenerse y salir de los abismos del 95. Sueños renovados de
sostener el proyecto educacional y agrandar la panadería para que se sumen
más al trabajo y se multipliquen vecinos que compren a precios sociales que
puedan pagar.
Uno estiba el pan y el otro corta las facturas. Se apilan las bandejas y cae
el sol. La feria ya no está, solo se escucha que en el taller de teatro a
los que aplauden.
En el atardecer aparecen nuevas ideas de financiar genuinamente la
panadería. Llega la Navidad y hay que buscar como producimos algunos miles
de pan dulce que permitan más trabajo y sustentabilidad al emprendimiento.
Pan dulce del MTD
Los productos utilizados en
la elaboración del Pan Dulce Artesanal son totalmente naturales y de primera
calidad. No se emplea ningún tipo de producto químico como los bromatos. Los
insumos utilizados son: harina de trigo pampeano, levadura prensada, azúcar,
margarina, esencias naturales (vainilla, agua de azahar y almendra), sal,
vermouth, huevos, frutas abrillantadas, pasas de uva, limón y azúcar
impalpable y la cocción se realiza en un horno de barro con fuego de leña.
Precio: Kg. $ 9,00
½ Kg. $ 5,00
¼ Kg. $ 3,00
Pedido mínimo: 20 unidades
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