Internas justicialistas
A 20 días de la ‘guerra’: Armándose para la paz
El tiempo es inflexible, supera sin piedad necesidades y
voluntades de los hombres. Y la interna justicialista no es excepción para
la regla: a veinte días de las elecciones programadas y ya anunciadas, la
unidad provincial -una primicia de NCO-, en La Matanza mientras se ultiman
detalles en desgastantes y polémicas discusiones se sigue manteniendo a los
cuadros y militantes de ambos bandos aprestados para el supuesto combate.
Si bien la disparidad de fuerzas coloca al oficialismo en una
ventajosa posición en la negociación, la mayor incidencia en detrimento de
la oposición no resulta de su descreimiento en el papel que pueden
protagonizar, sino en la soledad con que se tienen que proyectar en el plano
logístico y económico.
Si bien esto debilita sus aspiraciones, no los dispone a
humillarse y tienen pretensiones que el oficialismo no está dispuesto a
ceder. La definición es cuestión de horas, por eso también Armando
Selvestrelli continúa como una alternativa de división de la oposición.
En tanto, fuentes partidarias insisten en la difícil posición en
que estas circunstancias y acuerdos copulares colocaron al concejal Raúl
Mathiú que es en definitiva el que debe responder ante sus convocados la
suerte que correrán de acá al momento de las definiciones.
Su situación se agrava porque aún superado el posible veto para
que personalmente integrase la supuesta lista de unidad, su aparición en esa
‘foto’ podría significar su epitafio político. Es consciente de ello, como
es consciente de que resignar esa posibilidad y guardarse estoica y
gallardamente para una futura y aún improbable guerra entre el duhaldismo y
el kirchnerismo, también lo relegaría al ostracismo político.
Por consiguiente por estas horas, más que garantizarse algo para
esta instancia, su energía debe estar puesta en asegurar por sus
renunciamientos un lugar en la lista provincial o nacional del 2005.
Estas son las razones por las cuales no se desarman aún los
aprestos de zafarrancho de combate en ambos sectores, aunque estos no son lo
suficientemente claros ni significativos como para entusiasmar a la
militancia a veinte días de la verdad.
Mientras tanto...
En el ámbito provincial -con el tema resuelto- se comenzó la
semana próxima pasada con los acercamientos para el limado de las asperezas,
para lo cual Felipe Solá, tuvo un claro gesto con el duhaldismo. Fue durante
la cena que compartió con el bloque de diputados justicialistas de la
provincia de Buenos Aires. Allí primaron la distensión, el diálogo amigable
y las cargadas para el novio de lujo.
Según un cable de la agencia Nova, el gobernador bonaerense
estaba tan alegre que hasta prometió que el próximo asado que hicieran con
los diputados justicialistas, sería en la residencia de la Gobernación.
También reconoció que la relación entre el Ejecutivo bonaerense y los
legisladores oficialistas de la Cámara Baja, viene teniendo muchas idas y
vueltas, pero solicitó que eso se modifique.
La noche de la cena, Solá llegó a las 21:50 a la
residencia del presidente de la Cámara de Diputados de la provincia de
Buenos Aires, Osvaldo Mércuri, cuando todos los diputados estaban sentados
esperando su presencia.
Llegó acompañado por el ministro de Gobierno, Florencio
Randazzo, y el jefe de Gabinete, Rafael Magnanini. De acuerdo a lo
manifestado por uno de los diputados presentes -más cercanos al jefe del
Partido Justicialista de la provincia, Eduardo Duhalde-, “Solá trató de
bajar la tensión con el duhaldismo, luego de que se definan las listas del
Consejo Partidario”.
Fue el mismo legislador quien recordó que hace quince
días, el ex presidente mantuvo una amable conversación telefónica con
Florencio Randazzo, uno de los referentes políticos del gobernador.
Pero dentro de lo que fue la charla más amigable que en
mucho tiempo tuvo el primer mandatario bonaerense con los diputados, el
momento más gracioso llegó cuando la diputada de La Matanza Rosa Medina,
cito lo que para todos era la causa principal del buen humor del gobernador,
que para los que lo conocen suele contrastarse con jornadas en las que está
intratable.
“¿Quien sabe que va a pasar mañana?”, dijo Felipe,
tratando de minimizar las peleas políticas entre duhaldistas y felipistas.
“Y, esta noche vos la vas a pasar muy bien”, respondió
irónicamente Medina, aludiendo a su relación con la platense María Helena
Chávez.
“Bueno, parece que ustedes leen muchas revistas del
corazón”, intentó eludirse el gobernador.
Fue una noche distendida, sobre todo para Solá, que por
estos momentos suele sonreír con mayor asiduidad.
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