| Solidaridad
en estado puro
Macarena: la niña que con sus ganas
de vivir movilizó a toda la comunidad de La Matanza
En
enero de 2006 le detectaron un tumor cerebral maligno que le provocó
una incapacidad motriz que la dejó postrada en una cama *
Sin obra social y sin recursos económicos, el tratamiento
de la nena de 11 años parecía imposible de sustentarse
* Pero luego de conocer su historia, desde entidades comunitarias,
religiosas, particulares, organismos municipales y privados, respondieron
inmediatamente al pedido de ayuda *
Apenas empezaba
el año 2006 y la vida de Macarena Di Nardo, una nena de 11
años de Ramos Mejía, daba un vuelco inesperado. Toda
su familia comenzaba a transitar un duro camino, cuando le diagnosticaron
un tumor cerebral maligno que le dejó como secuela una incapacidad
motriz que la postró en una cama.
Macarena fue
intervenida quirúrgicamente en el Hospital Juan Garraham,
y los médicos le dieron muy pocas esperanzas de vida. Pero
con el correr de los meses, la fuerza y la voluntad, fueron contradiciendo
todos los pronósticos.
Más
allá de la inmensa alegría por la recuperación
de su hija, el camino para Viviana -su madre- se hacía cuesta
arriba, por las dificultades económicas y la falta de recursos
para sostener el tratamiento de Macarena.
Los gastos
que insume la atención de la niña son muchos. Necesitaba
un aspirador manual, elemental para el proceso de recuperación,
y la asistencia de algún kinesiólogo especialista
en rehabilitación, que le pudiera ofrecer sus servicios gratuitamente,
ya que el gasto que implican las visitas domiciliarias es muy costoso.
Además,
también requería la provisión de pañales
y dentro de todo un gran arco de necesidades, se imponía
la asistencia de algún médico de buena voluntad que
se aviniera a hacerle los controles.
Sin obra social
y con los fondos muy acotados, la familia Di Nardo se vio obligada
a poner a prueba el espíritu solidario de toda la comunidad
de La Matanza. Una vez que NCO dio a conocer la historia de Macarena,
esa prueba fue superada.
Macarena es
alumna de la escuela Nº 29 de Ramos Mejía, y desde el
principio las autoridades del establecimiento se involucraron en
el caso de inmediato. Le dieron la posibilidad de que su familia
se conectara con la Fundación Oncológica Decrescenti,
y mientras se le hacían las sesiones de quimioterapia, esta
institución comenzó a efectuarle de manera totalmente
gratuita un tratamiento alternativo, cuyo sistema consiste en la
provisión y suministro de treinta ampollas mensuales de una
medicación especial para ayudar a la recuperación.
A esa ayuda,
se le sumó la colaboración de un importante número
de ciudadanos comunes de todo el arco social del distrito, diversas
dependencias municipales, entidades comunitarias y hasta religiosas
se movilizaron para asistir a Macarena.
La familia Di
Nardo también obtuvo respuestas de la Cruz Roja Argentina
y organismos privados. En la actualidad Macarena cuenta con la asistencia
que requería su situación y a sus ganas incansables
de salir adelante, se le sumaron la colaboración de toda
una comunidad, sin distinción de ideología, cargos,
clase social, religión, que le dieron el impulso necesario
para seguir el camino hacia su recuperación.
“Sabemos
que ese camino que debemos transitar va a ser largo, pero los avances
neurológicos que día a día va teniendo Macarena
son excelentes, y a partir de la kinesiología que se le hace,
también ha tenido una evidente mejoría en el aspecto
motriz, lo que acrecienta nuestras ilusiones”, dijo Viviana,
la eternamente agradecida mamá de Macarena.


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