| El
caso del agenciero
Parecía un secuestro y terminó
en incógnita
Miguel Adolfo
Der Bedrosian, de 34 años, desapareció el 22 de junio.
Lo último que se sabía de este socio de una concesionaria
de Villa Luzuriaga es que había salido de su casa rumbo a
Morón. Iba en su camioneta Mitsubishi a encontrarse con su
socio para realizar una operación en el banco City de ese
distrito.
Por esas horas,
algunos medios de prensa difundieron el caso bajo la presunción
de otro posible secuestro. Pero no había llamado telefónico
de pedido de rescate para suponer que el hombre fue víctima
de esa modalidad delictiva.
De a cuerdo
a trascendidos periodísticos, voceros de la pesquisa habían
dicho que el desaparecido tenía antecedentes de ser jugador
y apostar en carreras de caballos, por lo que no desestimaban que
su ausencia tuviera relación con esa circunstancia.
Pero la probable
causa de su desaparición con más fuerza en la investigación
era la de un supuesto conflicto familiar. Según pudo averiguar
NCO, ese día Der Bedrosian tuvo una discusión con
su mujer con quien perdieron un hijo, y este drama habría
llevado al hombre a tomar la decisión de irse en forma imprevista.
La causa había
sido caratulada como “averiguación de paradero”
y estuvo a cargo del fiscal Mario Daniel Massa.
La desaparición
fue denunciada a la Policía local por otro socio de esa agencia
de compra y venta de autos usados ubicada en Camino de Cintura al
2.000. En la declaración, Carlos Santa Marina afirmó
que su compañero salió el jueves durante la mañana
de la agencia en su camioneta Mitsubishi Lanzar.
El vehículo
fue hallado al otro día por los efectivos de la DDI de La
Matanza, estando estacionado e intacto, frente a un hotel céntrico
de Luján.
Las fuentes
del caso informaron que Der Bedrosian debía encontrarse con
su jefe frente al Banco City de Morón, en avenida Rivadavia
y Belgrano, para extraer 50 mil pesos de una cuenta común,
pero nunca llegó a la reunión, y que intentaron comunicarse
con él sin siquiera obtener la contestación de su
teléfono celular. Entonces, su socio decidió denunciarlo
como desaparecido.
Pasó
poco más de un mes cuando, el 24 de julio, el concesionario
Miguel Adolfo Der Bedrosian, fue localizado en el hotel “Mirillán”,
ubicado en la avenida Buenos Aires 176, del Barrio Alvarado, en
el departamento salteño de Urquiza, luego que se comunicara
telefónicamente con su madre en La Matanza.
Nada
se supo entonces de los motivos de su desaparición. Se descartó
que se tratara de un secuestro. Y los problemas familiares habrían
sido los únicos motivos que lo llevaron a alejarse de su
casa.


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