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Una gestión destacada
Vargas
hizo “bailar la zamba” al delito
Su
arribo fue sorpresivo producto de los constantes e imprevistos cambios
en los tiempos en que el índice delictivo junto a la sensación
de inseguridad alertaba a las autoridades platenses que no podía
seguir contemplándose una incubación que no tardó
en convertirse en el flagelo secuestros.
El Comisario Inspector Sergio Vargas conocía el terreno:
su paso anterior por narcotráfico le daba un respaldo de
baqueano. Sin embargo el desafío no parecía fácil
debía reemplazar a una buena gestión como la de su
antecesor Guido Pesce.
Pero nada amilanó al joven funcionario que no tardó
en armar un equipo con fuerte sentido de cuerpo y de valor reconocido
muchas veces en bravos enfrentamientos.
Sin embargo, a pesar de participar en infinidad de operativos relevantes
en todos y cada uno de los modus operandis de la delincuencia los
secuestros de sustancias, la resolución de delitos contra
el parque automotor y fundamentalmente las destacadísimas
operaciones antisecuestro con casos emblemáticos como la
participación en el caso Ninne o el desbaratamiento junto
a su subdirector -Comisario Gustavo Carreira- en colaboración
directa con Policía Federal de una importante red de pornografía
infantil colocaron a los luego ascendidos Vargas y Carreira en lo
más alto de la consideración de subalternos y superiores
y le dieron un bien ganado prestigio a la DDI local que comenzó
a partir de que su cúpula fuera convocada permanentemente
en casos resonantes a ser respetada en todo el ámbito provincial
y nacional.
Hoy ambos comisarios cumplen funciones como director y subdirector
respectivamente de la DDI de Lomas de Zamora. Quizás el bajo
perfil que detentan los alejen de los grandes titulares, sin embargo
La Matanza no olvidará su paso por la región como
tampoco lo hará el delito que encontró en estos profesionales
siglo XXI un dique de contención a su permanente y desbordante
afluencia.

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