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El final de la molienda de Vásquez
Villa
Scasso volvió a respirar aire puro
Luego
de 25 años, la molienda de huesos Vásquez e Hijos
S.A., ubicada en la intersección de la Avenida Federico Russo
(ex Calderón de la Barca) y la calle Juan B. Justo, en el
barrio Villa Scasso de González Catán, fue clausurada
por la Municipalidad de La Matanza.
Efluentes mal olientes, ruidos molestos y descarga de desperdicios
en cunetas eran aspectos de la vida cotidiana para los residentes
en los alrededores de la molienda y algunas de las irregularidades
que presentaba la firma. La industria se dedicaba a la molienda
y exportación de huesos y sebos para la fabricación
de alimentos para animales y jabón.
Las reiteradas protestas y denuncias vecinales sobre los permanentes
olores nauseabundos emanados por la empresa, enfermedades cutáneas
y en las vías respiratorias, entre otras, fueron el punta
pié inicial para que el Municipio y la Provincia pusieran
fin a la actividad en Vásquez e Hijos.
Varias habían sido las oportunidades en que la comuna intimó
a la firma para que regularice su actividad y cesara con la contaminación
del medio ambiente. Desde la planta, nunca se mostraron interesados
en hacerlo.
Los plazos vencieron. La firma no aportó la documentación
solicitada por el Municipio, ni realizó las obras de infraestructura
exigidas por la Dirección de Industrias. Finalmente, la planta
fue obligada a cerrar sus puertas definitivamente.
La empresa no contaba con el condicionamiento de servicio de protección
contra incendios; Higiene; Habilitación de locales adyacentes;
Documentación de efluentes gaseosos y líquidos; Declaración
jurada de residuos especiales y no especiales; Plano de obra del
taller de mantenimiento y Documentación del Senasa.
Los vecinos de Villa Scasso, dicen haber "recuperado su hábitat
natural". Lentamente se reponen de sus problemas de salud y
después de 25 años, respiran aire puro.

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