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Mensaje del intendente
Crecer,
con trabajo y esperanza
Por
Fernando Espinoza (*).-
En
todos mis años de militancia política me caractericé
por no extrovertir en demasía mis ideales, mis pensamientos
o mis ideas. Siempre fueron una herramienta de participación
del debate interno del sector que representaba.
Sin embargo, esto nunca me alejó de las bases de sustento
retroalimentantes y protagonistas de la doctrina revolucionaria
del peronismo (la militancia), que abracé desde mi más
corta edad.
Hoy, después de haber transitado impensados caminos al lado
de un hombre que con alta visión política y hábil
manejo de los tiempos, le devolvió al distrito no sólo
la identidad, sino la esperanza y el respeto, sopesando la propuesta
de este medio decano de La Matanza de saludar en esta edición
especial, me detuve a analizar la posibilidad de extender el marco
protocolar de un saludo conmemorativo a las festividades de fin
de año, para dirigirme a todos los matanceros sin excepción
de raza, color, religión o identidad política.
Hablarle con el sentimiento más profundo, a ese ser que al
igual que yo, aún cree, aún sueña, aún
espera y ya no salvadores mesiánicos, sino un claro proyecto
de Nación, de Provincia y de Distrito, que lo contemple,
lo respete y lo participe como protagonista.
Entonces, recién entonces, decidí aceptar el envite
de este Anuario, para decirles muy pocas y tantas cosas…
Tal vez alguien podrá decir que mi función actual
es producto de una ambición política personal, algunos
la considerarán genuina y otros desmedida. En realidad, vista
desde mí, es consecuencia exclusiva y pura de esa sentencia
que hace muy poco cantara nuestra juventud: “Los caminos de
la vida”.
No voy a desaprovechar la oportunidad que esta, junto a mis guías
familiares y políticos me brindaron, esto define lealtad
con sacrificio, sustentar un proyecto dinamizándolo y fundamentalmente
convocar a mis pares, a mis adversarios y a toda la comunidad de
La Matanza a generar las condiciones, no sólo de elevar nuestra
calidad de vida, sino también de afiatar día a día
la posibilidad de una expansión provincial de este proyecto
local.
Me dispongo entonces hasta con la inclusión de mi más
acérrimo adversario, si logramos coincidir en el objetivo
a seguir construyendo una Matanza mejor no solo asentada en los
cimientos de una obra publica, sino por el contrario edificada en
la diversidad de los pilares de la educación, la salud, la
seguridad, el combate a la corrupción estructural, la descentralización,
la recuperación de la mística peronista (para que
los únicos privilegiados sean los niños y el amor
al prójimo la solidaridad y la justicia social no sean meros
enunciados huecos) y fundamentalmente una clara acción de
gobierno que garantice lo actuado con hechos y no con discursos.
Me verán haciéndolo y lo harán conmigo si he
sido claro en el mensaje.
Ahora sí, sólo me resta agradecerles la cuota de confianza
imprescindible para comenzar a hacer y que tengan la puerta presta
a abrirla, ya que si Dios y ustedes me acompañan será
esta una gestión de puertas abiertas pero excediendo las
del Palacio Municipal en las que entra poca gente. Será de
“sus” puertas abiertas porque pienso recorrer cada barrio
y porque lucharé junto a las fuerzas de seguridad y la justicia
matancera, para que las rejas contengan a los delincuentes para
que se rehabiliten y no a los ciudadanos para que se protejan.
Feliz Año nuevo para todos y cada uno de los habitantes de
La Matanza y que esta nochebuena el niño Jesús haya
llegado para quedarse entre nosotros.
(*) Fernando Espinoza es intendente municipal de La Matanza

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