|
El camino de un intendente
Alberto Balestrini arrasó, obligó,
y se quedó como presidente de la Cámara
El
2005 no va a pasar desapercibido en la vida política de Alberto
Balestrini.
La historia ya lo marca como el hombre que derrotó a la candidata
a intendente de La Matanza más mediática y quebró
el poderío menemista que gobernaba el distrito desde hacía
diez años. Pero su segunda gestión como jefe comunal
lo encontró con mayor proyección.
De mucho sirvió haberle ganado a Lidia “Pinky”
Satragno, la candidata de la Alianza que, parecía, sería
arrastrada por esa fuerza para quedarse con la intendencia de La
Matanza. Sin embargo, en 1999, Balestrini se convertía en
el intendente del distrito más grande comenzando un camino
que hoy parece no tener fin porque cada elección ratifica
su poder.
Aunque su perfil de dirigente nacional comenzó a gestarse
en 2003 cuando las elecciones legislativas fueron el marco justo
para anunciar que quería ser el próximo gobernador
de la provincia de Buenos Aires. Desde allí, y con la llegada
del presidente Néstor Kirchner, se enmarcó como uno
de los hombres con más llegada al gobierno nacional.
Su primera gestión había flaqueado por el costado
de las obras públicas. La crisis de 2001 hizo del gobierno
municipal el punto desde donde sólo se contenía a
los barrios más empobrecidos con ayuda social a través
de planes de asistencia y bajo la tarea de la Secretaría
a cargo de su esposa María del Carmen Cardo.
Pero para el proyecto político del balestrinismo eso debía
cambiar. Entonces se inició la segunda gestión haciendo
fuerte hincapié en el reclamo por obras a Nación y
Provincia.
Así llegaron viejos pedidos como el ensanche de la ruta 3,
obras de cloacas, agua corriente, construcción de viviendas
y más hospitales. Eso sí era visible a la gente de
La Matanza. Alberto Balestrini sabía que era el último
paso para colocarse como uno de los intendentes que más obras
trajo al distrito y ya podía empezar su otra etapa política.
A esa altura ya había sido mencionado como posible compañero
de fórmula de Néstor Kirchner, su nombre sonaba para
varios Ministerios, y el último tramo lo encontró
como el seguro presidente de la Cámara de Diputados de la
Nación. Sólo había que esperar los resultados
de las elecciones que disputaría en La Matanza contra el
supuesto monstruo del aparato duhaldista.
Llegó el 23 de octubre y nada estaba claro. Un sector decía
que había terminado la era balestrinista y Chiche Duhalde
quebraría su poder en La Matanza. Otro no le daba ninguna
chance a la señora.
Alberto Balestrini festejó y no era para menos. No sólo
le había ganado al duhaldismo por una diferencia abrumadora
en su distrito, sino que aportó casi 300 mil votos para que
Cristina Fernández se coronara vencedora en la provincia
de Buenos Aires.
El 6 de diciembre último asumía lo que él mismo
calificaría como “la más alta responsabilidad”
después de haber sido intendente de La Matanza. Con la casi
total adhesión de los diputados, se ponía a la cabeza
de la cámara convirtiéndose en el tercer hombre político
del país.
“Es luego de haber sido intendente de La Matanza, la más
alta responsabilidad de mi vida política; presidir el órgano
de la Constitución que encarna más claramente la representación
del pueblo argentino implica necesariamente saber escuchar con atención
las aspiraciones e intereses de una sociedad”, dijo ese día
ante una fuerte ovación.
“Soy conciente que asumo esta responsabilidad en un momento
crucial de la historia, un momento en el que cada argentino está
comprometido desde sus convicciones y desde el lugar que ocupa en
la sociedad en la gran tarea felizmente recomenzada de reconstruir
la nación, esta Argentina golpeada en sus cimientos luego
de años de decadencia y frustraciones”, prosiguió
el ya ex intendente.
Hoy Alberto Balestrini integra una acotada lista de posibles candidatos
a gobernadores de la provincia de Buenos Aires hacia el 2007. Se
dice que sólo la aceptación a ese cargo de Cristina
Fernández podría opacar sus intenciones. De lo contrario,
junto al ministro del Interior Aníbal Fernández pujaría
por ser el candidato del oficialismo en sólo un año
más.

|