|
Día
de furia en Haedo
Usuarios de TBA cansados de malos servicios desataban
la locura
Mientras
se realizaban los preparativos para la Cumbre de las Américas
en Mar del Plata, en el resto del país algo se estaba gestando.
El martes 1 de noviembre no iba ser un día más para
los vecinos de Haedo y los usuarios de TBA.
Ese día se convertía en una mañana de furia.
Las reiteradas demoras y el mal servicio que brinda la concesionaria,
fueron el cóctel necesario para hacer estallar la locura.
Pasadas las 7.30, los usuarios comenzaron a reclamar por las demoras
que se venían produciendo. La formación que partió
de Moreno llegó a la estación de Morón con
un retraso de 30 minutos. Cuando arribó a la estación
de Haedo, los pasajeros, cansados de los reiterados malos tratos
de la empresa y las demoras sufridas, se negaron a cambiar de formación
para continuar hacia su destino final.
En ese momento estalló la furia. Comenzaron a incendiar gran
parte de los vagones y luego el fuego se propagó al resto
de la formación, dejando un saldo de siete vagos incendiados
de una formación que venía con dos mil pasajeros.
Luego del reclamo y la locura generalizada comenzaron a saquear
y romper los comercios que estaban cerca de la estación.
La estación quedó totalmente destruida y los comercios
que funcionaban en la misma fueron totalmente saqueados. Los activistas,
luego de varios minutos, lograron romper uno de los expendedores
de boletos y se quedaron con todo el dinero que se encontraba en
la máquina.
Alrededor del mediodía, la policía apostada en la
adyacencias del conflicto, avanzó para despejar con balas
de goma a los más de 200 manifestantes que todavía
se encontraban en el lugar con su caras tapadas y bebiendo el alcohol
que habían robado.
En el lugar del siniestro se hacía presente el subsecretario
de Seguridad de Morón, Juan Carlos Martínez, quien
habló del “hartazgo de los usuarios del ferrocarril
Sarmiento”.
“Durante este tiempo se venían quejando de los problemas
técnicos permanentes y de las demoras, si bien no lo justificamos
vamos a investigar si no hubo una premeditación”, señalaba
en relación a los posibles motivos del estallido social.
Pero las especulaciones rápidamente se propagaron desde el
Municipio, si bien no descartaban la posibilidad de un hecho armando
por grupos disidentes, el responsable del área de seguridad
del distrito de Morón apuntaba al mal funcionamiento de la
empresa.
“Desde que tiene la concesión no había hecho
los mantenimientos de vía, de la estación, sólo
le dieron una mano de pintura y nada más, no hay personal
de vigilancia, son todas carencias que sufre el usuario de TBA”,
mencionaba el subsecretario de Seguridad de Morón.
“Se va investigar si no había dentro de esa formación
alguien, sabiendo que esto pudiera llegar a suceder para aprovechar
la situación porque hubo un hecho a 300 metros de acá
que detuvieron al autobomba en Rivadavia y Estrada, con eso se puede
hacer una lectura algo había preparado para detener el autobomba
para que no llegué a la estación”, agregó.
Uno de los que sufría la agresión de los activistas
era el comisionado jefe de la Departamental de Morón Julio
García, al recibir un impacto de piedra en su ojo izquierdo,
mientras intentaba dialogar con algunos manifestantes para que despejaran
el lugar.
Más de cien detenidos, dos bomberos heridos -uno de gravedad-
y una docena de policías heridos de distintas consideraciones
era el saldo que dejaba el reclamo. Más tarde serían
liberados todos los detenidos alojados en distintas dependencias
de la zona.

|