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“Cuando los sumisos y obsecuentes más se someten al poder para buscar supuestos beneficios, más el poder los humilla y los desprecia. El poder desprecia la obsecuencia siempre y obtiene placer en humillar a los sumisos”. (Shakespeare, 1611)


 

 




 

Día de furia en Haedo
Usuarios de TBA cansados de malos servicios desataban la locura


Mientras se realizaban los preparativos para la Cumbre de las Américas en Mar del Plata, en el resto del país algo se estaba gestando. El martes 1 de noviembre no iba ser un día más para los vecinos de Haedo y los usuarios de TBA.
Ese día se convertía en una mañana de furia. Las reiteradas demoras y el mal servicio que brinda la concesionaria, fueron el cóctel necesario para hacer estallar la locura.
Pasadas las 7.30, los usuarios comenzaron a reclamar por las demoras que se venían produciendo. La formación que partió de Moreno llegó a la estación de Morón con un retraso de 30 minutos. Cuando arribó a la estación de Haedo, los pasajeros, cansados de los reiterados malos tratos de la empresa y las demoras sufridas, se negaron a cambiar de formación para continuar hacia su destino final.
En ese momento estalló la furia. Comenzaron a incendiar gran parte de los vagones y luego el fuego se propagó al resto de la formación, dejando un saldo de siete vagos incendiados de una formación que venía con dos mil pasajeros.
Luego del reclamo y la locura generalizada comenzaron a saquear y romper los comercios que estaban cerca de la estación.
La estación quedó totalmente destruida y los comercios que funcionaban en la misma fueron totalmente saqueados. Los activistas, luego de varios minutos, lograron romper uno de los expendedores de boletos y se quedaron con todo el dinero que se encontraba en la máquina.
Alrededor del mediodía, la policía apostada en la adyacencias del conflicto, avanzó para despejar con balas de goma a los más de 200 manifestantes que todavía se encontraban en el lugar con su caras tapadas y bebiendo el alcohol que habían robado.
En el lugar del siniestro se hacía presente el subsecretario de Seguridad de Morón, Juan Carlos Martínez, quien habló del “hartazgo de los usuarios del ferrocarril Sarmiento”.
“Durante este tiempo se venían quejando de los problemas técnicos permanentes y de las demoras, si bien no lo justificamos vamos a investigar si no hubo una premeditación”, señalaba en relación a los posibles motivos del estallido social.
Pero las especulaciones rápidamente se propagaron desde el Municipio, si bien no descartaban la posibilidad de un hecho armando por grupos disidentes, el responsable del área de seguridad del distrito de Morón apuntaba al mal funcionamiento de la empresa.
“Desde que tiene la concesión no había hecho los mantenimientos de vía, de la estación, sólo le dieron una mano de pintura y nada más, no hay personal de vigilancia, son todas carencias que sufre el usuario de TBA”, mencionaba el subsecretario de Seguridad de Morón.
“Se va investigar si no había dentro de esa formación alguien, sabiendo que esto pudiera llegar a suceder para aprovechar la situación porque hubo un hecho a 300 metros de acá que detuvieron al autobomba en Rivadavia y Estrada, con eso se puede hacer una lectura algo había preparado para detener el autobomba para que no llegué a la estación”, agregó.
Uno de los que sufría la agresión de los activistas era el comisionado jefe de la Departamental de Morón Julio García, al recibir un impacto de piedra en su ojo izquierdo, mientras intentaba dialogar con algunos manifestantes para que despejaran el lugar.
Más de cien detenidos, dos bomberos heridos -uno de gravedad- y una docena de policías heridos de distintas consideraciones era el saldo que dejaba el reclamo. Más tarde serían liberados todos los detenidos alojados en distintas dependencias de la zona.

La Edición Digital del diario NCO, está dedicada a la memoria   de Antonio Mamerto Gil ("El Gauchito Gil") en reconocimiento a las gracias concedidas.

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