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Se
demora el juicio
Todavía no hay condena por la agresión
con ácido a bailarina de Villa Luzuriaga
Hubo
una audiencia preliminar pero la Justicia no fijó aún
fecha para el debate * El presunto agresor de Lorena Paranyez, desfigurada
con ácido en 2003, permanece preso * Aunque sigue prófugo
el autor ideólogo del ataque, su ex novio *
Finalizaba
el mes de marzo cuando la joven Lorena Paranyez recibió a
NCO en la misma casa donde hace dos años le arrojaron ácido
muriático en el rostro. Con una sonrisa resplandeciente que
casi hacía pasar inadvertidas las más de treinta cirugías
reconstructivas a las que fue sometida, contaba cómo pudo
recomponerse durante este tiempo y se mostraba esperanzada en que
comenzara a ser juzgado pronto el prisionero acusado de la cruel
agresión.
Lorena Paranyez, de 28 años, vivía por esa época
en la localidad de Villa Luzuriaga, era bailarina profesional, hacía
shows en distintos eventos sociales, y “de un día para
otro
-dijo- se vio devastada no sólo la profesión, sino
un montón de sueños y expectativas que tenía
profesional y personalmente”.
Al recordar el episodio por el cual su cara quedó prácticamente
desfigurada en un ochenta por ciento, relató que el 11 de
febrero de 2003 era su cumpleaños cuando un hombre joven
que dijo ser remisero se presentó en su domicilio para entregarle
un regalo.
Lorena, que hablaba por teléfono con una amiga, escuchó
a su madre conversar con una persona y le preguntó quién
era, a lo que su mamá le contestó: “es un remisero
que vino a traer un regalo”, de a cuerdo a lo que consta en
el expediente judicial.
En ese momento, la joven cortó la comunicación telefónica
y se dirigió hacia la puerta de su casa “un poco temerosa”,
según relató después, porque días atrás
había tenido una amenaza de su ex pareja Jorge Daniel Villegas
de 29 años, también bailarín y productor de
eventos.
Al acercarse al individuo, en vez de entregarle un obsequio, sorpresivamente
le arrojó ácido muriático sobre la cara y salió
corriendo. Acusado de la autoría material del ataque, resultó
detenido René Firpo.
Pero el presunto autor intelectual del vil episodio, el ex novio
de la víctima, consiguió fugarse cuando estaba por
definirse su detención. El juez de Garantía 1 Marcelo
Dau, había resuelto hacer efectivo el pedido de la defensa
del imputado, de beneficiarlo con una morigeración de la
prisión preventiva, pero hasta que la Cámara revocó
esa resolución, Villegas huyó, y hasta ahora sigue
prófugo con pedido de captura nacional e internacional. La
investigación del hecho, caratulado como “lesiones
graves agravadas”, quedó a cargo de la UFI N° 7
hasta que elevó la causa a juicio el 27 de agosto de ese
mismo año al Tribunal en lo Criminal N° 4 de La Matanza
a cargo de los jueces Franco Fiumara, Gerardo Gayol y Jorge Multedo,
ante quienes fueron expuestas las pruebas el último 1 de
abril en una audiencia preliminar, pero todavía no han definido
una fecha de inicio del debate oral.
Volver a empezar
Desde
el día de la fatalidad, a Lorena le practicaron más
de treinta cirugías reconstructivas (con implantes de piel
de su mismo cuerpo) y operaciones estéticas realizadas por
cirujanos que “desde un primer momento se solidarizaron con
el caso y me están atendiendo”, aclaró agradecida.
Además, la mujer está pasando por diversos tratamientos
para restablecer las células muertas y recuperar algunos
sentidos que había perdido con el accidente: “Parte
del olfato, parte de la audición del oído izquierdo
donde tuve la mayor lesión, sensibilidad de ciertos músculos
de la cara ya que llegó a quemarse el lecho de la piel”.
Actualmente, con sus facciones reconstruidas y sentidos despiertos,
Lorena logró rehacer su vida y trabaja en una productora
de eventos. “Hoy no estoy haciendo nada para lo que yo me
había preparado durante tantos años, ahora vendo lo
que yo hacía”, expresó.
“Me dañaron de la peor manera -manifestó-; pese
a todo eso, yo decidí día a día salir adelante,
aunque obviamente tengo mis momentos de bajón como toda persona
que sufre cualquier pérdida. No es fácil bancarte
los post operatorios, tener cientos de puntos en la cara como tuve”.

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