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Escuelas de La Matanza en el ojo de la tormenta
La
Escuela de Arte Leopoldo Marechal fue uno de los casos más
resonantes en cuanto a las dificultades que atravesaron los establecimientos
educativos en La Matanza durante todo el año 2005.
Baños inutilizable, techos a punto de ceder, deficiencias
en la instalación eléctrica, en los tanques de agua,
filtraciones, falta de mobiliario, falta de matafuegos, entre otros
aspectos que ponían en peligro la integridad física
de los alumnos, docentes, autoridades y personal auxiliar.
Durante los últimos días de febrero y a dos semanas
de comenzar el ciclo lectivo 2005, el Sindicato Único de
Trabajadores de la Educación de la Provincia de Buenos Aires
(SUTEBA) local, dio a conocer los vergonzantes resultados de un
relevamiento realizado en 210 escuelas del distrito.
De esa cantidad de establecimientos, el 80 por ciento tenía
problemas de infraestructura y mobiliario, es decir que alrededor
de 170 escuelas padecían graves falencias estructurales y
carencia de personal jerárquico docente.
En ese revelador informe, SUTEBA advertía que el normal comienzo
de clases, no estaba garantizado. Y así fue.
En la EGB Nº 128 de González Catán, el inicio
del ciclo lectivo se retraso 3 semanas, debido a que los padres
se negaban a mandar a sus hijos al establecimiento por las graves
falencias edilicias y el temor a que los chicos sufran un accidente.
Durante ese lapso de tiempo, los padres, docentes y autoridades
realizaron asambleas en las que decidieron tomar una serie de medidas,
en reclamo de que las autoridades escolares resuelvan la situación.
Pero, ante la falta de respuestas, no sólo en la escuela
de González Catán, la comunidad educativa de más
de 20 establecimiento de La Matanza, de niveles iniciales, EGB y
polimodal, realizaron marchas que recorrieron el centro de la localidad
de San Justo y llegaron a las oficinas de Haydee Villagrán,
presidenta del Consejo Escolar local y Jorge Maestú, responsable
de la delegación de Infraestructura.
Con el compromiso de atender los reclamos y aportar soluciones en
lo inmediato, las clases fueron comenzando paulatinamente. Sin embargo,
los problemas no cesaron durante todo el año.
Promediando el 2005, el regreso de las vacaciones de invierno fue
tan complicado como el inicio del ciclo. En escuelas como la EGB
Nº 156 de Gregorio de Laferrere y la EGB Nº 167 de Virrey
del Pino (sólo por nombrar algunos casos), padecieron el
desborde de pozos ciegos en reiteradas ocasiones, debiendo suspender
la actividad en los establecimientos.
Los docentes de ambos establecimientos resaltaron peligrosidad de
la situación, por la exposición de los alumnos a focos
infecciosos y el peligro de que el agua de la escuela estuviera
contaminada. Luego de varios reclamos, las soluciones llegaron para
la EGB Nº 156 y la EGB Nº 167.
La ejecución de obras para escuelas del distrito para el
año próximo, incluye grandes obras que solucionaran
definitivamente los problemas en casi una veintena de establecimientos.
Aún así, en muchas escuelas de La Matanza, queda mucho
para hacer.

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