|
El
macabro caso de González Catán
Nueva pericia psicológica al asesino que enterró
a su mujer bajo la cama
La
misma pericia ya se había realizado en junio último;
se busca determinar si el acusado Mario César Freiro puede
ser procesado por el espantoso hecho que cometió hace casi
ocho años * El asesinato se conoció recién
en 2005 por la denuncia de uno de los hijos * Y con el hallazgo
del cadáver bajo la cama matrimonial, Freiro quedó
en prisión preventiva después de haberse mantenido
un tiempo prófugo *
Durante
casi ocho años el “secreto” estuvo celosamente
guardado debajo de una cama y silenciado con amenazas que duraron
hasta que perdieron su efecto; ya no podía seguir siendo
cómplice de la mentira que su padre había inventado,
sabiendo que a su madre la había asesinado.
El primer día de enero de este año, tras perder el
miedo a decir la verdad, uno de los hijos de Mario César
Freiro y María Angélica De Luca, ahora de 16 años,
se presentó ante la justicia y delató cómo
fue el crimen de su madre.
El adolescente denunció que a la edad de siete años
vio cuando su padre ahorcó a su madre por cuestiones de celos,
y luego decidió enterrarla bajo el piso donde se apoyaba
la cama matrimonial.
Para no despertar sospechas en la familia, Freiro inventó
que su mujer lo había dejado para irse con otro hombre, declaró
el chico, y hasta montó la farsa de querer encontrarla cuando
concurrió al programa “Gente que busca gente”;
además, el hijo explicó que durante todo este tiempo
no había hablado porque su padre lo había amenazado
con encerrarlo a él y a su hermano en un instituto de menores.
El testimonio del joven, según consideró el juez de
Garantías 1 Marcelo Dau que interviene en la causa, fue fundamental
para que Freiro quedara acusado del delito de “homicidio calificado
por el vínculo” en perjuicio de su mujer María
De Luca, y para ser mantenido en prisión preventiva desde
su detención hasta ahora.
Para el magistrado, otro elemento probatorio de la culpabilidad
de Freiro son los allanamientos realizados en el domicilio donde
se suponía había cometido el crimen, en Juan B. Bustos
6004 de González Catán. Allí se encontró
un esqueleto que, según los resultados arrojados de las primeras
pericias realizadas por la Policía Científica, corresponde
a una mujer adulta con menos de diez años de haber estado
sepultada.
Aunque el reconocimiento total de los restos óseos se efectuará
mediante el análisis de ADN, cuya conclusión lleva
una demora de aproximadamente seis meses. “Me resulta extraño
y hasta diría sospechoso que todavía no tengamos el
resultado”, señaló el abogado de la familia
De Luca, José Luis Ferrari.
Las pruebas de ADN, que permitirán finalmente determinar
si el cadáver correspondía a María Angélica,
habían sido requeridas porque la defensa de Freiro, representada
por el abogado Miguel Racanelli, dudaba de que así lo fuera.
Como un procedimiento que se realiza en toda causa, pero también
como parte de la estrategia defensiva del acusado, a Freiro se lo
sometió a varias pericias psiquiátricas con el fin
de establecer si el asesino estuvo o no con sus facultades mentales
alteradas cuando cometió el delito.
La primera pericia psicológica fue ordenada el 31 de mayo
por el fiscal Sergio Carrera Fernández (UFI N° 6) de
La Matanza, a cargo de la investigación de este crimen, pero
no se llevó a cabo en esa oportunidad y tuvo que ser pospuesto
para el 16 de junio.
Nuevamente, otra pericia se llevó a cabo el 26 de diciembre
con el objeto de determinar su imputabilidad o inimputabilidad.
De a cuerdo informó el abogado representante de la familia
de la víctima, esperan el resultado de este estudio para
dentro de los próximos quince días.
“Tengo total certeza de que el hombre es imputable; conocía
lo que hacía, sabía lo que hizo y se escapó
por temor a enfrentar a lo que podía ser un reproche penal
por la conducta ilícita que tuvo”, manifestó
Ferrari.
Por el momento, Mario Freiro tendrá que permanecer detenido
y de acuerdo a las investigaciones del caso a cargo del fiscal Carrera
Fernández, el acusado no tendría muchas chances de
quedar en libertad.

|