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Secuestro exprés en Villa Luzuriaga
Tres
delincuentes mantuvieron cautivo a un joven por tres horas
Se
lo llevaron en su auto, maniatado y bajo amenaza de armas * Después
de tres horas lo abandonaron ileso en Rafael Castillo * La policía
logró apresar a uno de los captores en una villa de Isidro
Casanova y descubrió el vehículo intacto en un garaje
de ese lugar * La UFI Criminal 1 de La Matanza investigó
el hecho y pidió la elevación a juicio *
Leandro Lorenzo se quedó sin su billetera y cédula,
pero afortunadamente “pudo contar el cuento”. El joven
de 22 años pasó tres horas cautivo en el asiento trasero
de su auto mientras tres delincuentes a punta de pistola lo pasearon
con rumbo incierto hasta liberarlo en una calle de Rafael Castillo.
El secuestro se produjo el 2 de septiembre cuando Leandro, que había
ido a buscar un soldador a su domicilio, ubicado en República
de Chile al 200 de Villa Luzuriaga, se subió a su auto Volkswagen
Gol dos puertas color rojo, pero no alcanzó a arrancarlo
porque rápidamente fue sorprendido por dos mujeres armadas
y un hombre, que lo obligaron a pasarse al asiento de atrás,
donde lo maniataron y obligaron a permanecer agachado durante el
trayecto.
En el transcurso de las tres horas en que mantuvieron al muchacho
privado de su libertad, los captores no dejaron de dirigirle la
palabra y habrían tenido un trato benévolo para con
su víctima.
Dentro de lo poco que el muchacho contó a su familia, desconcertado
por lo ocurrido, mencionó que no lo golpearon, y que le insistieron
que se quedara tranquilo porque no le iba a pasar nada. Además,
los delincuentes le comentaron que eran del Bajo Flores y “tenían
que hacer unos trabajitos”.
También recordó que el hombre fue quien menos habló
y que en general le hacían muchas preguntas referidas a sus
datos personales, como su nombre, dónde vivía y trabajaba,
y la clave de seguridad de acceso al cajero automático.
Después del largo recorrido que Leandro no pudo divisar,
obligado a sostener la mirada fija hacia el piso del vehículo,
fue liberado en las calles Patagones y Avenida Don Bosco, en cercanías
a una villa de la localidad de Rafael Castillo, donde lo socorrieron
los vecinos.
Los secuestradores se dieron a la fuga después que lo bajaron
allí sin su billetera y cédula, con las manos atadas
y le exigieron que empezara a caminar sin mirar hacia atrás.
Pasados escasos días, el 7 de septiembre resultó detenido
Omar Leandro Guzmán, de 32 años, en la comisaría
de Isidro Casanova, sospechado de ser uno de los captores de Lorenzo.
En principio Guzmán cayó aprendido a raíz de
una pelea ocurrida en una villa de esa localidad entre ladrones
donde uno terminó muerto, y cuando personal policial intervino,
descubrió que en el garaje del padre de esta víctima
se encontraba intacto el vehículo del secuestro que tenía
pedido de captura.
Durante una rueda de reconocimiento llevada a cabo en la UFI Criminal
1 de La Matanza, Leandro reconoció a Guzmán como el
conductor de su propio auto donde lo raptaron con la participación
de dos mujeres.
Al hombre, imputado de haber participado de “robo calificado
y privación ilegítima de la libertad calificada”
se le dictó la prisión preventiva y el 9 de septiembre
el fiscal Daniel Massa efectuó el requerimiento de elevación
a juicio al Juzgado de Garantías 1 de La Matanza.

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