Dos sujetos fueron al rescate de un cómplice
Fusilaron
a policía por la espalda mientras se llevaba un detenido
El crimen del subteniente ocurrió minutos antes de las 20
del viernes 10 de junio cuando el patrullero de la cuadrícula
cinco de la jurisdicción de la comisaría primera de
San Justo recibió un alerta por el robo a una verdulería.
El móvil policial divisó a tres sospechosos a 300
metros del lugar del asalto, en la esquina de la ruta 3 y Figueroa
Alcorta y dio la voz de alto. Dos de los jóvenes escaparon
corriendo, pero un tercero fue reducido por el subteniente Martínez.
Los otros dos sospechosos que habían huido a pie decidieron
ir al rescate de su cómplice y se acercaron sin ser advertidos
ni por Martínez, ni por el oficial que lo acompañaba
y estaba en el patrullero pidiendo apoyo por radio.
Uno de los delincuentes se acercó por la espalda de Martínez,
le colocó una escopeta recortada en la nuca y lo fusiló.
“Fue una ejecución, un fusilamiento. Le destrozaron
la cabeza. Había masa encefálica esparcida a siete
metros del cadáver. Martínez ni siquiera llegó
a desenfundar su arma”, explicó un jefe policial.
Pese a que el oficial que estaba en el patrullero realizó
al menos ocho disparos con su pistola nueve milímetros, los
tres delincuentes escaparon corriendo.
Tras diversas tareas investigativas y el aporte de testigos, la
policía detuvo en la madrugada del sábado 11 de junio
a los tres autores del robo a la verdulería y el asesinato
del policía.
Las detenciones fueron concretadas por efectivos de la comisaría
primera, la Jefatura Departamental y la Delegación de Investigaciones
(DDI) de La Matanza en dos allanamientos realizados en las localidades
de San Justo e Isidro Casanova.
El mayor de los detenidos (22), confesó su participación
en el hecho y delató a su hermano (16) como el autor del
homicidio y a su primo (17) como partícipe. El joven reconoció
que junto a sus dos parientes fueron a robar a una verdulería
de la zona, propiedad de una familia boliviana, y que luego del
hecho él había sido detenido por el subteniente Martínez,
pero fue rescatado cuando su hermano menor ejecutó de un
escopetazo al policía.
La confesión surgió luego de que por tareas de inteligencia
la policía allanara la casa de los hermanos -sus identidades
se reservan porque uno de ellos es menor-, en Pampa 4033 de San
Justo.
Allí la policía encontró un revólver
calibre 38 largo y en la habitación del menor, un pantalón
manchado con sangre, pese a que dijo que sufría de un desgarro,
el asesino, de sólo 16 años, tenía en el muslo
izquierdo, debajo de una venda, una herida de bala con orificio
de entrada y salida, la herida habría sido cuando ejecutaron
a Martínez, su compañero de patrulla abrió
fuego contra los delincuentes.
El adolescente de 17 años, primo de los hermanos, fue aprehendido
en una vivienda situada en Fournier al 900 de Isidro Casanova.
Los investigadores encontraron en un jardín cercano al lugar
del crimen, una escopeta recortada calibre 12.70 con dos cartuchos
intactos y uno percutado que, si bien será peritada, no hay
dudas de que es la utilizada para asesinar al policía.
Los tres sospechosos quedaron a disposición del fiscal Daniel
Maza y el juez de Menores Rodolfo Brizuela, ambos del Departamento
Judicial de La Matanza

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