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Un tema recurrente
La
división de La Matanza se diluyó
en una campaña sin ideas
La
discusión fue instalada por el radicalismo * Se escucharon
algunas voces pero sin profundidad * El oficialismo lo tomó
como un “oportunismo” * Un tema más en medio
de una campaña sin propuestas *
La pelea en el peronismo fue el tema excluyente de la campaña
de octubre. Se habló de un oficialismo aplastante en La Matanza
y en la recta final de un duhaldismo que podía dar sorpresas.
Pero desde ningún sector se escucharon proyectos con algún
sustento. Sólo la UCR tiró algunos manotazos anticipándose
a lo que, sabían, sería una nueva derrota para el
centenario partido.
Justamente el radicalismo fue el que, a mediados de septiembre,
reflotó la vieja idea de dividir el distrito. Bajo la certeza
de que bajo las actuales circunstancias La Matanza “es ingobernable”,
el candidato a edil Manuel Atencio impuso el tema y la UCR llamó
a una reunión en La Tablada para anunciar su propuesta.
Desde ahí se empezaron a escuchar las diferentes voces. Una
de las primeras en colgarse fue Hilda “Chiche” Duhalde,
quien aseguró que el distrito debía ser partido en
cuatro minimunicipios.
La más tarde derrotada candidata, justificó el recurrente
proyecto con las divisiones realizadas por su esposo, cuando era
gobernador de la provincia de Buenos Aires. Según dijo la
señora una fragmentación serviría para que
los intendentes "estén cerca de la gente".
"Se dividieron muchos distritos y llevó a mejorar la
situación", aclaró Chiche Duhalde. La diputada
consideró que para el jefe comunal, con semejante territorio,
es difícil saber qué pasa en cada lugar de La Matanza.
Otro de los sectores que se coló en la ficticia discusión
fue el partido Encuentro Amplio, que lidera el intendente moronense
Martín Sabbatella. El por entonces candidato a concejal de
ese sector por La Matanza, Walter Fresco -después Sabbatella
bajó la lista-, pidió hacer un diálogo social
del tema y llamó a los impulsores a “sacarlo del terreno
electoral para convertirlo en temática de estado”.
“Un tema tan profundo y sentido por muchos vecinos matanceros
debe ser tratado en el marco de un diálogo político
y social para que sea el consenso de los sectores involucrados el
que haga realidad el proyecto”, dijo.
El sector consideró que la división de La Matanza
no debía quedarse “en medio de luchas internas o peleas
electoralistas” y pidió “que no sea esta una
promesa más de campaña” ya que “esto sería,
otra vez, jugar con las expectativas de los vecinos”.
El
enojo oficialista
Hasta
ese momento, el oficialismo local no había salido a manifestarse
sobre el tema. Alberto Balestrini sorprendió al no mostrarse
del todo contrario a una división: “Se debe hacer ordenada
y planificadamente”, afirmó. Y cuestionó la
partición de distritos que se hizo durante la administración
de Eduardo Duhalde en la Provincia.
“Se debe hacer ordenada y planificadamente, no como ocurrió
con la escisión de los distritos de Morón y General
Sarmiento en 1995, en la que no se tuvieron en cuenta aspectos fundamentales
que luego gravitaron contra la calidad de vida de los vecinos”,
dijo Balestrini.
Pero más tarde fue duro con los impulsores de la propuesta
al calificarla de “oportunismo político”.
“Una vez más como todos los años cuando hay
elecciones se reaviva el tema de la división de La Matanza”,
dijo un Alberto Balestrini que por esos días prefería
no dar nombres a la hora de criticar.
El por entonces jefe comunal ratificó el proyecto que presentó
allá por 1997, cuando era senador bonaerense.“Que sean
los mismos matanceros los que decidan, que tomen la decisión
si quieren o no la división de La Matanza”, dijo el
intendente aunque aclaró: “previo a esto alguien me
tiene que explicar y le tienen que explicar a los matanceros cómo
lo van a dividir, cómo se van a obtener los recursos financieros
para ser viables como mínimo a tres distritos que hoy todos
conocemos de a cuerdo a las realidades socioeconómicas que
no son viables porque no se pueden autofinanciar, y quién
va a darles las obras de infraestructura mínimas e indispensables”.
En este sentido puso como ejemplo a González Catán,
una de las localidades con mayor pobreza del distrito donde “el
índice de recaudación de impuestos es de un diez por
ciento” preguntándose “quién le asegura
que le va a dar el cementerio y todas las obras que la autoridad
municipal está obligada a prestarle a los vecinos”.
“Este tipo de decisiones tienen que ser consultadas con el
pueblo, con los vecinos”, ya que “no se puede tomarlas
en una oficina de cuatro por cuatro y dividir el municipio de acuerdo
a los caudillos políticos de cada una de las zonas”,
lanzó.
Las
conveniencias
La
división del partido de La Matanza siempre fue una conveniencia
electoral de los denominados partidos minoritarios o alternativos
y nunca se le dio un tratamiento serio al tema. ¿Por qué?:
al gobierno no le sirve perder el poder del distrito más
grande la provincia con el peso electoral de una provincia y la
oposición, siempre dividida, sólo reflota la división
en épocas de campaña.
Por eso la partición de La Matanza está lejos. Se
sigue discutiendo sin ideas, con los mismos proyectos de hace décadas.
Y no tiene atisbos de proyecto concreto y sustentado.
* La
Matanza es el territorio más importante en votos ya que tiene
un padrón de 800 mil personas, sobre una base de más
de un millón y medio de habitantes distribuidos en 300 kilómetros
cuadrados.

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