Vivía
en Gregorio de Laferrere
Inhumaron al Policía asesinado que
evitó un robo en Retiro
Los restos del
suboficial Martín Eduardo Pereyra Caro, quien viví
en Gregorio de Laferrere y murió tras permanecer varios días
en coma, fueron sepultados en el cementerio privado Jardín
de Paz de González Catán.
El policía de 29 años, casado y padre de dos hijos
de siete y diez años, respectivamente, fue baleado en la
cabeza hace poco más de una semana en un hotel ubicado en
Tres Sargentos 345, en el barrio porteño de Retiro. Los restos
del policía fueron velados en la avenida Rojo (ex Ruta 21)
2.655 de Gregorio Laferrere.
El hecho se inició cuando Caro Pereyra, asignado a la custodia
de la Jefatura de Gabinete, realizaba un servicio adicional en el
hotel, donde dos delincuentes armados ingresaron con aparentes fines
de robo.
El suboficial se dio a conocer como policía, impartió
la voz del alto y luego se trabó en lucha con los asaltantes,
dijeron los informantes. En medio del forcejeo, uno de los delincuentes,
disparó en varias oportunidades y uno de los proyectiles
de un arma calibre 22 le ingresó por el lóbulo ocular
derecho de Caro, lo que le provocó la pérdida del
ojo, y quedó alojado en la cabeza.
El policía fue trasladado el Hospital Fernández, de
donde no pudo se llevado al hospital Policial Bartolomé Churruca,
y permaneció en coma hasta fallecer.
Tras la muerte, su familia decidió donar los órganos
del agente por lo que varios de sus órganos fueron ablacionados
con autorización de la Justicia. La muerte del suboficial
elevó a cinco la cantidad de policías federales asesinados
en los últimos dos meses en asaltos y robos en Capital Federal
y el Gran Buenos Aires

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