| Caso
Cristian Castillo
“Con lo que pasó, tengo que
pensar que la Justicia no existe”
Lo
dijo la madre del joven de 27 años que fue asesinado por
un mecánico en diciembre de 2003 en Isidro Casanova * El
hombre contaba con el beneficio del arresto domiciliario y se escapó
el sábado último * El martes debían realizarse
los alegatos pero la audiencia no se llevó a cabo por la
fuga del imputado, que huyó con toda su familia * “Espero
que lo agarren lo antes posible”, manifestó la mujer,
que tras recibir la noticia de la suspensión del juicio hasta
que el acusado sea capturado, sufrió una descompensación
*
Por Soledad Martínez.-
Victoria Castillo, madre del joven de 27 años que fue asesinado
por un mecánico en diciembre de 2003 en Isidro Casanova,
se mostró indignada por la fuga de Sergio Vargas, el imputado
en la causa que contaba con el beneficio del arresto domiciliario
y que el sábado último rompió la pulsera magnética
que lo monitoreaba y escapó.
“Con lo que pasó, tengo que pensar que la Justicia
no existe, que no sirve,” dijo a NCO la mujer, que al enterarse
de la noticia de la fuga de Vargas y de la suspensión del
juicio hasta que el prófugo sea capturado, sufrió
una descompensación.
La madre de Cristian Castillo, hizo hincapié en que “no
es la primera vez que esto sucede, eso de la pulsera no sirve para
nada”, y que el Tribunal debería haber tomado las precauciones
necesarias para evitar una posible fuga.
“No entiendo cómo no lo metieron preso, aunque sea
durante los días que duraría el juicio. Mínimo,
le tendrían que haber puesto una custodia permanente en la
casa”, manifestó la mujer.
El asesinato de Cristián ocurrió el 7 de diciembre
de 2003, cuando el joven estaba en la puerta de su casa con Maximiliano
Rodríguez, Javier Fernández, Alan Velásquez
y José Arce. Vargas pasó con su auto y el joven silbó,
por lo que hubo un intercambio de palabras.
“Ahora vuelvo y arreglamos todo”, dijo Vargas, quien
afectivamente regresó a los 20 minutos con un arma, se bajó
de su auto y comenzó a disparar hacia el piso. Castillo y
sus amigos se escindieron en el interior de la casa y cuando cesaron
los disparos Cristián se asomó a la puerta para ver
si el hombre ya se había ido. En ese momento recibió
un disparo en el pecho.
El proceso contra Vargas, en el que se lo juzgaba por “homicidio
simple” comenzó el viernes último, pero tras
testimonios que complicaron su situación, la fiscal Silvina
Cano pidió una ampliación de requerimientos, por lo
que la carátula de la causa se modificó a “homicidio
con dolo eventual en concurso ideal con tentativa de homicidio en
4 oportunidades”
La defensa del acusado solicitó entonces la suspensión
del debate por el término de 4 días para ofrecer nuevas
pruebas y preparar una nueva estrategia de defensa. La reanudación
de la audiencia en la que se realizarían los alegatos, estaba
prevista para el martes último.
Pero un día antes, el Centro de Monitoreo Electrónico
del Servicio Penitenciario Bonaerense informó al Tribuna
N° 1, compuesto por Alfredo Drocchi, Alberto Bue Roca y Alfredo
Berrenechea, que “el procesado Sergio Adrián Vargas,
quien fuera beneficiado con la morigeración a la prisión
preventiva, imponiéndole prisión domiciliaria con
el controlador de dicho centro, a las 12.20 del 17 de febrero procedió
a la apertura o corte de la pulsera” y escapó con toda
su familia.
Vargas tiene 23 años y es un mecánico que vivía
en Ciudad Evita, había sido detenido inmediatamente después
del hecho y pasó dos años en prisión. Pero
en abril de 2006, fue beneficiado con el arresto domiciliario.
Para otorgar dicho beneficio, el Tribunal se basó en un informe
de la Junta de Selección del Servicio Penitenciario, que
calificaba la conducta de Vargas de “ejemplar”, y que
hacía hincapié en el imputado no contaba con antecedentes
penales ni condenas anteriores “de lo que no se pueden presumirse
peligro de fuga”.
Además, el Tribunal también tuvo en cuanta que Vargas
era el único sostén económico de la familia,
por lo que tenía permiso para ausentarse de su hogar, “sólo
por motivos laborales”.
En la búsqueda de paradero de Sergio Vargas, intervienen
el Registro Nacional de Reincidencia, el Registro Único de
Antecedentes Penales, la Gendarmería Nacional, la Policía
Federal, el Departamento de Interpol, la Policía Aeronáutica
y la Prefectura Naval.
Al pro fugarse, la situación del imputado se complicó
aún más. A crimen del cual se lo acusa, se le agrega
ahora una nueva causa por la comisión de un delito de acción
pública, en la cual intervino la Unidad Funcional de Instrucción
(UFI) N° 6 de La Matanza. “Espero que lo agarren lo antes
posible, así de una vez por todas, se hace justicia por la
muerte de mi hijo”, concluyó Victoria Castillo.

|