| El
jueves se conocerá la sentencia
El fiscal pidió 20 años de
cárcel para el policía acusado de matar a Rodrigo
Corzo
El juicio contra el policía acusado de matar a Rodrigo Corzo
en un presunto caso de “gatillo fácil” llegará
a su fin el jueves, cuando se conozca la sentencia. El viernes último
se realizaron los alegatos y tanto el fiscal como la defensa de
la familia de la víctima, pidieron 20 años de cárcel
para el imputado.
Si bien, mamá de Rodrigo dijo estar “conforme”
con el accionar de los jueces durante el juicio, la mujer señaló:
“ mi no me alcanza nada, se tendría que pudrir (por
el policía acusado de la muerte de Corzo) en la cárcel,
me sacaron a mi hijo, y eso no se cura con nada”.
En el transcurso del proceso, varios testigos complicaron la situación
no sólo del policía que está acusado de matar
de un balazo a Rodrigo y intentar fraguar un enfrentamiento, sino
también la de su compañero y chofer del patrullero.
“Podría decirse que el juicio fue bastante favorable
para nosotros, muchos testigos de la defensa del policía
se contradijeron y así se comprobó, aún más
lo que sostuvimos desde el principio: que a Rodrigo lo mataron por
nada”, dijo Sosa.
Es que la tesis de la familia Corzo es que, al darse cuenta de que
había matado a un inocente, el oficial inspector Cristian
Alfredo Solanas, imputado en el debate, y su compañero de
patrullero, el sargento Ariel Horacio Núñez, “plantaron”
dentro del auto una pistola para fabricar un enfrentamiento.
El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 5 de Morón, integrado
por los jueces Carlos Thompson, Susana de Carlo y Angélica
Parera, serán los encargados de determinar la culpabilidad
o inocencia de Solanas.
Todo el proceso se llevó a cabo en el TOC 5 de Morón,
pero la sentencia será leída a las 8.30 en la sala
de audiencias de la Unidad N° 39 de Ituzaingó, por razones
que no fueron dadas a conocer.
El crimen de Corzo ocurrió el 28 de junio de 2003 pasadas
las 2.30 en el acceso al puente Santa Rosa de Villa Tessei, partido
de Hurlingham, cuando el oficial inspector Solanas disparó
contra el automóvil donde se movilizaba el joven.
Solanas indicó que vio venir de frente un automóvil
que había realizado una maniobra sospechosa, por lo que ordenó
al sargento Núñez, que conducía el patrullero,
que lo siguiera.
Cuando los dos vehículos estaban por ingresar al puente Santa
Rosa, Solanas disparó dos veces contra el rodado conducido
por Corzo. Una de las balas ingresó por el baúl del
auto, atravesó los asientos y perforó el corazón
del joven, quien murió 28 segundos
más tarde.
Luego del disparo, el auto de la víctima siguió andando
en punto muerto hasta que se detuvo a tres cuadras. En el debate
no se cuestiona que Solanas mató a Corzo de un
balazo en la persecución, pero mientras el policía
señala que desde el auto de la víctima efectuaron
dos disparos, la familia sostiene que fue un caso de “gatillo
fácil” y que en realidad el oficial “plantó”
un arma para armar dicho enfrentamiento.
Respecto a este punto, un remisero complicó al inicio del
juicio la versión policial al asegurar que vio el momento
en que los dos policías del patrullero, entre ellos Solanas,
se acercaron al auto de Rodrigo, abrieron la puerta del acompañante
y luego escuchó un disparo.
Para la asesora letrada de la familia de Rodrigo, éste fue
el momento en que los policías, al darse cuenta de que habían
matado a un inocente, le plantaron una pistola calibre 22 y la dispararon
para simular el enfrentamiento.
Solanas llegó a juicio preso acusado de homicidio simple
en circunstancias agravantes, pero el chofer del patrullero, Núñez,
nunca fue detenido por el caso y al declarar como testigo en el
juicio defendió a su compañero Solanas, al sostener
la cuestionada versión de que escuchó que les disparaban,
aunque dijo que no pudo ver con claridad el hecho porque sufre de
vértigo

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