Por
el centro de San Justo
Nueva
marcha “contra la impunidad”
Es
organizada por la comisión investigadora que conformó
la familia de Diego Lucena, el joven asesinado hace dos años
a la salida de una bailanta de Isidro Casanova * Participarán
padres, vecinos y familiares de víctimas de distintos hechos
violentos cuyas causas judiciales están a la espera de resolución
*
Diversas
organizaciones civiles de lucha por los accidentes sin esclarecer
ocurridos en La Matanza, volverán a marchar el próximo
jueves por el centro de la ciudad de San Justo en reclamo de justicia
para los numerosos casos de víctimas de la inseguridad y
de accidentes de tránsito en el distrito cuyos autores no
recibieron condena.
En este nueva movilización "contra la impunidad",
participarán miembros de organismos que interceden ante distintas
formas de violencia social (gatillo fácil, robo, violaciones)
como la Asociación Víctimas de Tránsito (A.V.T.)
de González Catán, que junto a los familiares de Diego
Lucena -el joven asesinado en 2004 a la salida de una bailanta de
Isidro Casanova- conforman una "comisión investigadora"
por éstos creada a partir de considerar desfavorable el resultado
del juicio de este crimen.
Respecto a esa comisión, según informaron, ya se encuentra
en funcionamiento, puesto que ha comenzado a recorrer las fiscalías
del Departamento Judicial local, pidiendo en algunos casos hablar
con los agentes fiscales, y en otros, interiorizarse sobre las causas
y buscar que sean acelerados sus tratamientos.
En este sentido, Roberto Lucena, padre de Diego, adelantó
que mañana junto a un grupo de padres se dirigirán
a Fiscalía de Cámaras para solicitar hablar con alguno
de los responsables de esta administración pública,
ante la ausencia del fiscal general Alberto Cano por el feriado
judicial.
En el caso Lucena, la Justicia dio su veredicto el 28 de noviembre
de 2005. El juicio estuvo a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal
4 de La Matanza, cuyos jueces desestimaron la posible participación
policial en el crimen, al establecer que el ataque callejero del
que resultó víctima Diego fue producto de una pelea
entre jóvenes que se había iniciado antes en el interior
del boliche.
Los Lucena argumentan que todo el proceso judicial por la muerte
del joven está teñido de “encubrimiento”
y creen que la verdad sobre el hecho no fue dicha, por lo que a
través de la comisión investigadora que fundaron quieren
demostrar la participación policial en el hecho con el apoyo
de otros damnificados en casos de inseguridad, violencia u otros
ilícitos.
La concentración de los manifestantes será en la calle
Arieta y la Avenida Provincias Unidas; allí saldrán
marchando a las 17.30 hacia otras calles del centro de San Justo,
para llegar hasta la plaza de la ciudad y frente de la Catedral
Santos Justo y Pastor levantarán un palco desde donde se
manifestarán algunos de los participantes "exigiendo
el pronto esclarecimiento de los casos y la cárcel para los
culpables que están sueltos", dijeron.
Con esta movilización, que se repite periódicamente,
la comunidad volverá a expresar su repudio a los “homicidios
culposos y a la ley excarcelable, a la condena en suspenso y a los
asesinos sueltos”, manifestaron desde AVT.
Por qué marchar
El
caso de Mario Oscar Blasco es uno de los tantos por los que esa
organización civil pide que los culpables no queden olvidados
sin ser ajusticiados. Este chico era el hijo de Ester Gavilán
y tenía 12 años cuando murió a causa de un
accidente provocado por el chofer de un camión que lo arrolló,
y luego de haber cumplido una condena de tan sólo dos años
y medio de prisión, siguió manejando a pesar de que
le sacaron su licencia de conductor.
Hace alrededor de ocho años, Marito, como lo nombra su mamá,
paseaba en una moto con un amigo por la estrecha avenida Simón
Pérez cuando un camión con acoplado de la empresa
Autopistas del Sol que transitaba a una velocidad de 90 kilómetros
por hora lo embistió provocándole la muerte.
Su conductor, Manuel Abrere, además de haber hecho abandono
de persona, por dejar tirado al nene sin procurar socorrerlo, circulaba
por una calle en la que está prohibido el tránsito
pesado y con una máxima de velocidad para transitarla de
40 kilómetros por hora.
Pero a cuatro años de lo ocurrido, la sentencia del juez
Hugo Andrés Martínez, lo condenó a dos años
y medio de prisión en suspenso con incautación de
su licencia de conducir por siete años, por homicidio culposo.
Ante ese fallo, la familia Blasco apeló y la causa descansó
un año en la Cámara de Casación. El fiscal
de la causa, Bordenabe, pidió tres años de condena
efectiva, pero el magistrado mantuvo su primer fallo.
El chofer siguió al frente de un volante pese a no estar
habilitado para conducir y actualmente está siendo procesado
por manejar. “Ahora habría posibilidades de que sea
juzgado por falta a la ley de tránsito y no por la muerte
de mi hijo”, expresaron con pena los padres.

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