[ Fecha: / Hora: / visitas / el tiempo ] [ staff ] [ anteriores ] [ escríbanos] [ buscar en el NCO ] [ número: 3651bis]

Insólito caso
Pudo más la desidia que la generosidad

La muerte de un caballo mostró que puede ser tanta la inacción como la solidaridad *

Pese a los numerosos esfuerzos de vecinos de La Matanza y colaboraciones de todo tipo para salvarle la vida a un caballo gravemente enfermo que había sido atropellado hace una semana y era utilizado por una familia humilde para tirar el carro en el que cartoneaban, los pedidos desesperados a distintas autoridades no prosperaron, a lo que se sumó la negativa de sus propietarios de brindarle asistencia y el animal terminó muriendo.

Desde hace más de 10 días, ante la colisión entre un automóvil y un carro de cartoneros, fue difundido en distintos medios el pedido de ayuda para salvar la vida de la yegua de 2 años que tenían
trabajando en el tire de ese carro.

Producto del choque, el animal sufrió una fractura expuesta, y como el dueño no podía ocuparse, un vecino voluntario de Isidro Casanova que vio el accidente, Juan Angel Fuscaldo, concurrió diariamente al domicilio del cartonero -en Lavardén 5271 del barrio Manzanares- a administrarle la medicación indicada por el médico veterinario que él mimo llevó, además, siendo enfermero del hospital Rivadavia, se encargó de realizarle las curaciones y los cambios de vendas.

Según comentó Elsa Perdomo, otra voluntaria que contribuyó con dinero, a partir del favorable diagnóstico profesional se logró que el dueño no sacrificara al caballo y se ofreció a retirarlo del lugar, llevarlo a su casa y atenderlo hasta su recuperación para luego buscar un campo donde pudiera continuar viviendo, a lo que el dueño accedió pidiendo que sea retirado a la brevedad.

Juan también recurrió a los medios de comunicación para pedir una grua elevadora para ubicarlo en el camión que lo transportaría. La sensibilidad y el tesón con el que este hombre expuso el caso, hizo que una gran cantidad de voluntades se comunicaran ofreciendo su ayuda, entre esas estuvo la de Elsa.

Al observar el apoyo, incluso económico, que la yegua golpeada había recibido para su recuperación, extrañamente el dueño comenzó a negarse a que el equino siguiera recibiendo la correspondiente atención, no permitiendo la entrada del voluntario para inyectarle los antibióticos, curarle las heridas, cambiarle las vendas y alimentarla. Incluso, los vecinos intentaron comprarle la yegua enferma para poder salvarla del cruel final que tuvo.

Fue así que la semana anterior Fuscaldo presentó una denuncia por violación de la Ley 14346, de maltrato al animal, en la comisaría de la zona, por lo que tomó intervención la Unidad Funcional de Instrucción en lo Criminal (UFI) N° 3 de La Matanza, a cargo de la fiscal Susana Celia Cañas.

Con la medicación y la alimentación interrumpidas, la salud de la yegua fue empeorando, y la intervención judicial se hacía esperar. Según les habían informado desde la Fiscalía, "tenían mucho trabajo con personas detenidas como para ocuparse de un animal, y que no estaban dispuestos a trabajar 12 horas por día por pavadas", hasta que por insistencia del denunciante, la fiscal ordenó en carácter de urgente al jefe de la sección de Caballería de la Policía Departamental local, el traslado de yegua y se le procurara asistencia. Pero ya a esa altura, los esfuerzos fueron vanos, el .

De a cuerdo contó el voluntario, la respuesta desde esa repartición policial fue que ese escuadrón "no se encuentra con los medios y elementos adecuados para tal fin"; sin embargo, afirmó Juan, luego se enteraron, en Caballería tendrían lo necesario para realizar traslados y hasta un quirófano.

En cambio, la preocupación de la gente por lograr la supervivencia del caballo fue tal, que frente a la inacción de autoridades policiales y judiciales, llegaron a pedir a través de una carta que tomara cartas en el asunto el intendente Fernando Espinoza y el gobernador Felipe Solá.

"Jamás se me ocurrió que el cumplimiento o la violación de una Ley Nacional fuera una "pavada",
excepto para un delincuente. Como ciudadana, como profesional, como funcionaria del Gobierno de la
Ciudad de Buenos Aires y como residente y electora de La Matanza, no me queda más que apelar a su hombría de bien, a su capacidad ejecutiva, a su posición ante la Ley y a su sensibilidad popular para
pedir su urgente intervención", le pidió al jefe comunal Elsa Perdomo.

"Entiendo que en la provincia en general y en La Matanza en particular existen casi tantos problemas particulares como habitantes. Pero también entiendo que todos los habitantes no somos iguales ante la Ley: hay unos que la respetan y educan con ese ejemplo y los delincuentes la violan, y lamentablemente también educan con ese ejemplo. Lo único que urgentemente se necesita es que el poder se ejerza ", agregó la mujer cuando contaban con el único apoyo de la población.


aniversario 402

 

anuario 2005


Nuestra América



www.telesurtv.net

 

© 2000-2006 Noticias con Objetividad - La Matanza - República Argentina - Todos los Derechos Reservados