|
Abrazo
simbólico a las instalaciones
La comunidad educativa del Colegio
Solari pidió que vuelva el rector que fue expulsado
Hace dos meses que echaron al rector de la institución *
Padres, alumnos y ex alumnos se movilizaron y realizaron un abrazo
simbólico en las puertas del colegio para pedir explicaciones
y exigir que vuelva el depuesto rector * Además, denunciaron
que la actual administración está más preocupada
en recaudar que en enseñar *
Por Federico
Trofelli.-
Padres,
alumnos, y ex alumnos del colegio Monseñor Tomás Juan
Solari de Morón, se manifestaron en horas de la tarde de
ayer frente a las puertas del establecimiento ubicado en la avenida
Don Bosco al 4800 con el fin de que vuelva a sus funciones el rector
depuesto por la actual administración.
Hace casi dos meses que Oscar Magnífico, quien fuera rector
de la institución por unos 23 años, fue expulsado:
“el 23 de diciembre lo echan de una manera muy confusa y rara
y el 31 de ese mismo mes recibe el telegrama”, explicó
Carmen, madre de una ex alumna.
Por ello, semanas atrás una comisión de padres se
reunió con el director, el Padre Joaquín Portaña
para pedirle explicaciones. Los reclamos, si bien fueron escuchados
no se les dio ninguna respuesta a sus inquietudes.
Este grupo de padres se sienten estafados porque sus hijos fueron
inscriptos en el colegio con la idea de continuar sus actividades
y con el referente del depuesto rector. Los denunciantes señalan
que la institución dio un giro de 180 grados: “se pierde
el espíritu del colegio, el actual director no quiere saber
nada de deportes, por ejemplo”. Cabe señalar que esa
institución se destaca en cuanta competencia deportiva haya.
“El sacerdote -por Portaña- quiere echar a todos los
egresados y no quiere a los chicos ni a las familias, él
quiere hacer una empresa de esta institución”, señaló
ofuscada una de las madres a NCO.
En ese sentido, explicaron que el colegio cobró la matrícula
y la inscripción y luego echaron al rector, por eso sus quejas,
sienten que contrataron un servicio pero la institución no
habría cumplido con su parte del contrato, ya que no se seguiría
con la conducta que mantenía el depuesto rector.
Del mismo modo, destacaron que “Magnífico ayudó
siempre a la comunidad y más de una vez fue a visitar a enfermos,
las acciones siempre se consultaban y consensuaban, no como ahora
que se hace lo que el Padre Joaquín quiere”.
Las consignas de la protesta eran las siguientes: “la verdad
va a triunfar, nos están tratando de tontos y no queremos
perder nuestro Solari”.
“La gran familia Solari se une luchando por la justicia, nuestro
querido rector se debe ir cuando él quiera y por la puerta
grande de nuestra escuela, la misma puerta en la que siempre acompañaba
y esperaba a todos nosotros”, rezaba uno de los mails que
convocaba a la manifestación de ayer.
Por otra parte, trascendió que la rectora María del
Carmen Caltana, una profesora de matemáticas “sin mucho
carácter”, no puede dirigir la institución sin
la figura del director detrás. Por eso, todas las discrepancias
apuntan hacia el Padre Joaquín.
Graves
denuncias a la actual administración
Los
arduos defensores de Oscar Magnífico, puntualizaron que “desde
la llegada del Padre Joaquín asoma un proyecto de colegio
diferente que quiere destruir sistemáticamente todo lo que
construimos en estos 30 años. Están ocurriendo hechos
generados por él muy graves a nivel pastoral, educativo y
sobre todo a nivel humano”.
En ese sentido detallaron que despidió al contador del establecimiento
que durante muchos años realizó “un trabajo
impecable”, el argumento de la decisión fue “que
estaba viejo”; despidió a la jardinera, que también
durante años “se encargó de embellecer los jardines
del colegio que ahora se encuentran totalmente abandonados porque
nadie ocupó su lugar”.
Además, habría aumentado las cuotas al valor máximo
que le permite el gobierno, “disfrazando cada ítem
para justificar el incremento”. En ese contexto, algunos padres
dijeron que “convirtió al colegio en un ente recaudador,
pareciera que su único objetivo es recaudar cada vez más”.
La lista continúa: a los padres se les hizo firmar un título
ejecutivo como compromiso del pago de las cuotas y se contrató
a una empresa de seguimiento de morosos para el cobro de las cuotas
atrasadas, denunciaron.
Del mismo modo, explicaron que suceden cosas muy raras en la administración
económica del sitio: “cuando murió el Padre
Gregorio se lanzó un bono Pro-Construcción de la capilla
y a los 1300 alumnos se les pidió la compra de uno por valor
de 10 pesos y a los comerciantes del barrio un bono de 100 pesos.
Nuestra donación fue con cargo, con un fin determinado, las
obras no se iniciaron y tampoco se nos rindió cuenta de qué
pasó con ese dinero”.

|